Los chilenos rechazan la posibilidad de ceder soberanía a Bolivia La ministra de Defensa de Chile, Vivianne Blanlot, visitó Bolivia y en su estadía dijo que la solución al tema marítimo pasa por las decisiones de los pueblos. Señaló que confía en la estrategia de negociar sin hacer ruido.
La Ministra de Defensa de Chile devolvió gentilezas a su colega boliviano. Entre el jueves y viernes, Vivianne Blanlot Sosa estuvo de visita en Bolivia. Se reunió con militares bolivianos, visitó al Presidente en ejercicio y se dio unos minutos para atender a La Razón. El diálogo se concentró en dos puntos: la reintegración marítima boliviana y la situación armamentista chilena.
En criterio de las Fuerzas Armadas de su país, ¿cómo se podrían restablecer las relaciones entre Bolivia y Chile? Las Fuerzas Armadas son instituciones que no participan de temas políticos, ellas son las encargadas de evaluar, en lo que es su rol, que es un rol militar en este caso, si comparten actividades con distintos países. En este caso comparten actividades con las Fuerzas Armadas bolivianas. Cada uno tiene en su nivel el restablecimiento de las relaciones diplomáticas, en todo caso es un tema político que lo veremos cuando la Presidenta de Chile lo considere oportuno.
¿Las Fuerzas Armadas de su país creen que el otorgar una salida soberana a Bolivia al océano Pacífico afectaría su integridad territorial? Nunca lo han manifestado. En las conversaciones que yo he tenido han sido bastante claros en señalar que no les corresponde dar una opinión sobre eso y en el momento en que el Gobierno establece una política, ellos van a seguir lo que el Gobierno defina. Esto es, por supuesto, la posición formal, aunque creo, por las conversaciones que tuvimos, por decirlo así, que si uno quisiera pensar en que las Fuerzas Armadas chilenas serían un escollo, estarían equivocados.
¿Es determinante la posición de las Fuerzas Armadas de Chile para encontrar una salida al conflicto marítimo? A mí me parece que no. Me parece que este tema está más relacionado con las percepciones que tengan los pueblos de ambos países respecto a lo que es posible y a aquello que no es posible. Me imagino que ambos gobiernos, principalmente el chileno, tienen que de alguna manera trabajar en este tema siguiendo el mandato de los ciudadanos. Entonces, en la medida que los ciudadanos vean con mayor simpatía una solución, la solución se va a facilitar, por eso para nosotros es importante que el pueblo boliviano y el pueblo chileno participen de un proceso mayor de integración porque creo que con el conocimiento mutuo de los pueblos se va a facilitar el tema marítimo.
En ese sentido, ¿cómo ha cambiado la percepción de los ciudadanos chilenos respecto a este tema?... o es que se ha mantenido. Yo creo que se ha mantenido. Chile es un país que tiene poco espíritu nacionalista y la gente, más todavía en la gente joven, siente mucho afecto por Bolivia y por su pueblo. Se sienten muy acogidos cuando vienen acá, tienen una sensación de país amigo con Bolivia, pero por otro lado hay que ser bien honestos: cuando se plantean temas de cesión de soberanía, en general los chilenos se ponen un poco a la defensiva, me refiero al pueblo, a la ciudadanía. Esta es la razón fundamental para avanzar con dificultad. Los avances tienen que ser lentos, pero continuos y veremos a través del tiempo qué soluciones se van ofreciendo y cómo se pueden ir manejando en el Gobierno de Chile y también en el de Bolivia.
¿Entonces sería más fácil encontrar una salida al asunto sin ceder soberanía? Como este es un tema que manejan las cancillerías, yo no quisiera aparecer dando soluciones. No me atrevería a decir qué solución es más viable desde el punto de vista de la percepción de la ciudadanía. Yo creo que el tema se ha conversado poco con la población y, por lo tanto, no hay una opinión generalizada, formada en el aspecto del mar específicamente, aunque en general en el tema de ceder soberanía hay una actitud relativamente de rechazo de la población.
En la agenda bilateral entre Bolivia y Chile, ¿en cuántos puntos está involucrado el tema de defensa y seguridad? Hay una agenda de 13 puntos que es la agenda global de los gobiernos de Bolivia y Chile, en esos 13 puntos se incluye la cooperación en defensa y en todos los aspectos que tienen que ver con la construcción de confianza mutua. También existe una fuerte participación de los ministerios de Defensa y del área de la defensa. Este es un sector que tiene particularidades porque normalmente entre instituciones armadas se entienden muy bien, porque tienen problemas comunes. Es muy fácil para los ejércitos boliviano y chileno entenderse, lo mismo pasa con la Fuerza Aérea, hay un nivel de amistad en el sector de defensa que es casi permanente y esto facilita la cooperación entre los ministerios de Defensa. La agenda que vinimos trabajando con el ministro (de Defensa de Bolivia) Wálker San Miguel desde la visita del año pasado en Chile, la hemos nutrido más.
¿Ha cambiado su percepción de Eduardo Abaroa, desde la formación que le dieron en su colegio hasta ahora, tomando en cuenta que las Fuerzas Armadas de su país y de Bolivia pretenden rendir un homenaje conjunto el 23 de marzo? Cuando estudiamos todo lo relativo a la guerra se enseñaba en esa época de una forma interesante, se aprendía las fechas de las batallas, el cómo habían terminado, y los nombres de los héroes eran apenas nombres, eran personajes desconocidos.
Esta idea de rendirle un homenaje en la zona donde se efectuó la batalla —que fue tan importante— tiene que ver con recobrar la conciencia respecto a nuestra historia y valorar a los personajes que estuvieran en ella, ya sean a los que estuvieron en un lado o en el otro en la guerra; a estas alturas de la vida, eso es un hecho irrelevante, porque es un episodio que nos dio sufrimiento a los dos países, que nos dejó huellas a los dos países.
¿Le rendirán homenaje a un hombre que ha defendido territorio boliviano? Le rendimos homenaje a un hombre que defendió a su patria, que peleó heroicamente y que fue un gran militar, lo cual no quita que nosotros también valoremos los actos heroicos de nuestros propios militares... pero se merece su homenaje.
¿El tema de las aguas del Silala implica riesgo para la seguridad de su país, tomando en cuenta que Bolivia podría desviar ese recurso? No lo veo como un problema directo de seguridad y defensa, lo veo como problema para la actividad productiva. La posición chilena es que tenemos que llegar a un acuerdo de utilización racional de esos recursos en el que ninguna de las partes pierda.
Según su percepción, ¿cree que el presidente Evo Morales solucione el tema del mar? El presidente Morales tiene una legitimidad tan importante que quizás sea en su Gobierno donde más oportunidades haya para encontrar soluciones que satisfagan a las dos partes y que los pueblos las acepten. Por tanto, yo misma soy bastante optimista de lo que se está haciendo ahora, que es mantener un diálogo sin hacer grandes anuncios.
´Hay que ser bien honestos, cuando se plantea ceder soberanía hay una actitud de rechazo de la población´. Vivianne Blanlot.