Como cada año, los comunarios del Palomar, Avircato y Huaihuasi en el municipio de Mecapaca, colindante a la zona de Río Abajo en La Paz, sufrieron la pérdida de grandes extensiones agrícolas por la subida de los ríos; en tanto que cinco comunidades quedaron incomunicadas.
Tras una semana de infructuosas gestiones, la Alcaldía les dotó de una pala mecánica y la Prefectura, pese a los compromisos, no envió ninguna maquinaria. En la desesperación, cerca de 150 pobladores optaron por construir sus propios defensivos.
En el Palomar, más de mil familias están en riesgo de perder su producción y según explica el alcalde Mecapaca, José Arancibia, en otras tres comunidades las viviendas también peligran.
“Todo el sector de la playa nos ha arrasado (la riada), como 30 hectáreas; teníamos cultivos de lechuga, maizal, betarraga; la maquinaria (una pala mecánica) nos prestó la Alcaldía y ésta (un tractor) nos estamos contratando con nuestra plata”, relató Lucas Villa Fernández, secretario de Relaciones de la comunidad.
Explicó que cada día, cuatro camiones con productos del Palomar viajan a La Paz, aunque en la zona también se dedican a la ganadería y la lechería.
“Pedimos a la Prefectura tractores, gaviones, alambres, picos, palas; nos hace falta todo”, reclamó Villa. En la construcción del contrafuerte trabajan los hombres de la comunidad; “somos de 100 a 150 trabajadores, estamos en tres grupos; otros hacen acopio de piedras, otros pasan troncos”, señaló Julio Pacheco Quispe, secretario de Justicia.
La construcción del contrafuerte sigue, pues agricultores y el Alcalde contaron que hicieron una infructuosa visita a la Prefectura, que se comprometió a dotar maquinaria que no llegó.
Los ríos que presentan riesgo de desborde son el Quelqata que atraviesa varias comunidades y la zona residencial de villa Bella; el Chaqueriri que pasa por Huaihuasi; el Saitu que pasa por Vircato y el Palomar. Enlared