El presidente Luiz Inácio Lula da Silva presentó ayer un ambicioso paquete de medidas económicas que involucra inversiones de unos 236.600 millones de dólares en los próximos cuatro años y pidió al Congreso y los gobernadores apoyo para su aplicación.
El Gobierno espera que las medidas empujen el crecimiento de la economía a un cinco por ciento en 2008. Para algunos analistas, Lula tendrá que vencer resistencias para lograr la aplicación de todo el plan económico, puesto que algunas de las medidas deben pasar por el Congreso.
"No desperdiciemos este chance, más que nunca es tiempo de soñar y progresar, es tiempo de acelerar, tiempo de crecer y tiempo de incluir", dijo Lula al presentar en el palacio de gobierno el llamado Programa de Aceleración del Crecimiento 2007-2010 o PAC ante su gabinete, congresistas y gobernadores, incluyendo de oposición.
Los políticos, agregó Lula en su discurso, "no podemos dejar que nuestra energía se disipe y la oportunidad histórica se pierda".
De acuerdo con el plan, en este cuatrienio se invertirá en infraestructura —hidroeléctricas y carreteras, entre otros— a un costo de unos 236.600 millones de dólares. De esa cantidad, las arcas centrales sólo aportarán 31.900 millones de dólares y el resto de 205.700 millones de dólares saldrán tanto de empresas estatales como del sector privado. Brasilia, AP