El barco dañado en la costa inglesa derrama petróleo Encallado • Pese a los esfuerzos por rescatarlo, el MSC Nápoli puede hundirse.
En pleno rescate • Tres oportunistas empujan una moto que era transportada en el MSC Nápoli, dañado en el canal de La Mancha, durante el temporal que afectó el jueves a Europa.
Manchas de carburante rodeaban desde el domingo al carguero británico encallado en la costa suroccidental de Inglaterra tras sufrir serios problemas mientras navegaba por el canal de La Mancha, y del que también se desprendieron dos contenedores con sustancias peligrosas.
Las fuertes tormentas que asolaron el canal de La Mancha el jueves dañaron gravemente al MSC Nápoli, que se intentó remolcar hasta Portland (en el sureño condado británico de Dorset), pero que tuvo que ser encallado frente al pueblo de Branscombe ante el peligro de que naufragase antes de llegar.
La embarcación, de 62.000 toneladas, transportaba 2.323 contenedores, más de un centenar de ellos con material peligroso, como productos químicos industriales y agrícolas.
"Debido al mal tiempo reinante, las situación se deterioró durante la noche y el carguero se inclinó 30 grados", afirmó la agencia marítima de guardacostas británica, que temen que la nave pueda volcar por completo.
La inclinación ya provocó, por el momento, la caída al mar de 158 contenedores, "dos de ellos con material peligroso", añadió la MCA al explicar que uno de los contenedores lleva ácidos para pilas y el otro partes de air-bags para los vehículos.
"Se localizaron a la deriva 40 de los contenedores", agregó la MCA. Asimismo, "durante la noche se empezó a escapar combustible" de uno de los depósitos de la embarcación, y se pudieron ver manchas de petróleo en una banda de ocho kilómetros de largo y 500 metros de ancho frente a la entrada de la bahía de Lyme.
Las operaciones para aspirar el combustible del resto de los depósitos del carguero —que parecen encontrarse en buen estado— comenzaron ayer, aseguró la MCA. El portacontenedores de 257 metros de eslora, sufrió tres grietas en su casco. Branscombe (Inglaterra), AFP