Desde la visión andina y según el contexto histórico, la ch’alla debe ser el primer rito a practicar tras la adquisición de las miniaturas, hoy al mediodía. Luego, las nuevas propiedades deben recibir la bendición de la Iglesia Católica.
“La ch'alla es primero porque el origen de esta expresión viene antes del cristianismo. Pero dentro de la historia de espiritualidad andina se tuvo que juntar ambos por estrategia de los pueblos originarios y para llamar la atención hacia el catolicismo de la parte occidental”, explica el sociólogo Fernando Huanacuni, quien dice que la ch’alla mantiene la esencia de la prosperidad.
Los vendedores de la feria confirman esta versión. Cuentan que la gente tiende siempre a ch’allar primero sus compras y posteriormente acuden al templo a recibir el agua bendita.
“Justo a las doce, la gente se aproxima a los yatiris a ch’allar lo que se compró, porque sino, no se les va a cumplir sus deseos, luego recién van a las iglesias”, dijo María Ticona, comerciante de miniaturas. Ticona señala, además, que los rituales que realizan los yatiris para la feria son especiales y con mucho esmero.
Huanacuni añade que “los elementos para ch'allar son un palo y un brasero, copal e incienso. El copal es para la Pachamama y el incienso para los Achachilas. Ambos son prendidos y se pasa encima de lo comprado”.
El oficial mayor de Culturas, Pablo Groux, cree que el orden de los ritos no importa, pues “la esencia de la feria no se altera”.