Los buenos augurios para la economía latinoamericana no bastan para que Wall Street cuestione el rumbo de la región bajo el mando de lo que llama presidentes "populistas" y la suerte de los pagos de la deuda en casos como el de Ecuador.
Los análisis y decisiones tomadas por calificadoras y sociedades de inversión en lo que se lleva del 2007 confirman esas dudas. Standard and Poor's (SP) y Moody's auguraron en sus análisis de principios de año que la calidad crediticia de los emisores soberanos de Latinoamérica seguirá mejorando el 2007 gracias a las buenas perspectivas de crecimiento económico.
Yendo más allá, Moody's afirmó no "considerar que Latinoamérica sea una amenaza al modelo de libre mercado, con la excepción de Venezuela".
"Al contrario, vemos que los nuevos líderes políticos de la izquierda progresista representan una nueva oportunidad de seguir profundizando en las reformas porque cuentan con mayor apoyo social", agregaba Moody's.
SP, por su parte, pronosticaba que la bonanza de los indicadores macroeconómicos se prolongará este año y que países como Brasil, Chile, Colombia y Perú tienen perspectivas positivas, lo que indica la posibilidad de una mejora de las calificaciones de los emisores nacionales latinoamericanos el 2007.
Pese a estos buenos pronósticos, Venezuela, Ecuador y Bolivia, países en los que Wall Street concentra la mayoría de sus dudas, han visto en las últimas semanas como sus calificaciones eran degradadas.
Wálter Molano, de la sociedad de inversión BCP Securities, al mentar el viraje populista advierte que Ecuador y Bolivia están siguiendo las políticas radicales del presidente Chávez. Nueva York (EEUU), AFP