El presidente francés, Jacques Chirac, se inclinó ayer ante los restos del abad Pierre, fundador de los Traperos de Emaús, cuya muerte a los 94 años ha dejado huérfanos a los millones de indigentes de los que fue la voz durante décadas.
Chirac acudió a la capilla del hospital militar de Val de Grace, en París, donde está expuesto el féretro del abad.
El público podrá, a su vez, rendir tributo hoy y mañana al "padre" de los indigentes y las personas sin techo y cuya fundación Traperos de Emaús está implantada en más de 40 países.
Por su parte, el líder de la cámara de los diputados, Jean-Louis Debré, rindió tributo al abad Pierre en nombre de todos los legisladores, antes de guardar un minuto de silencio al comienzo de la sesión de control al Gobierno en el hemiciclo. París, EFE