Las hileras de casas, con fachadas sin revocar, que se levantan en las laderas de La Paz ya forman parte de la identidad de la sede de gobierno, aunque esta deficiencia daña la estética urbana de la sede de gobierno.
El concejal paceño David Barrientos sostiene que estas edificaciones representan “la diversidad de las clases sociales que migraron a la ciudad y se asentaron en las laderas, en ese sentido cada barrio tiene la identidad que le da el vecino, por eso se da la diferencia en las casas de las laderas, Sopocachi y la zona Sur”.
Explicó que la cultura ciudadana se manifiesta de diversas formas, unos pueden estar más preocupados por el acabado interior de sus casas que el exterior, en cambio a otros les gusta que se vea ese material, porque “para ellos es estatus”.
Para el presidente del Concejo, Luis Revilla, La Paz siempre fue el centro de la vida política, por ende la ciudad con mayor migración; este hecho derivó en la edificación de casas mal acabadas en las laderas, “de esta manera ellos manifiestan su identidad”.
El arquitecto René Aliaga dice que el estilo de la ciudad varía de acuerdo a las zonas; así se puede encontrar desde el barroco pasando por el mestizo hasta el contemporáneo.
Explica que las casas de Sopocachi difieren de las de Miraflores, al igual que éstas con las de la zona Sur y juntas se contradicen con las hileras de edificaciones que se levantan en las laderas.
“Todo ello forma parte de la identidad de la ciudad que además es parte de las culturas que están asentadas y las clases sociales que conviven. La ventaja es que en otras ciudades las casas de los ricos están en lo alto y de los pobres abajo, pero en La Paz esa situación es contraria”.