Frente a una concentración, el prefecto de Tarija, Mario Cossío Cortez, rindió la noche del viernes cuentas de la administración y ejecución de más de dos mil millones de bolivianos en más de 1.050 proyectos de impacto social y productivo.
La autoridad prefectural propuso la capacidad de autogestión, sintetizó los resultados alcanzados del departamento y anunció una "verdadera" revolución social, productiva y moral sin violencia ni confrontación.
"Estamos sembrando para dejar de depender de la economía hidrocarburífera", dijo Cossío y añadió que en Tarija ya existe la autonomía provincial.
Ex presidente de la Cámara de Diputados por el MNR, la autoridad prefectural le hizo frente al gobierno de Evo Morales por la autonomía departamental.
Cossío, en su discurso, destacó varios proyectos ejecutados como la implementación del Plan de Empleo Urgente (PEU), que generó 16.200 fuentes de trabajo; el Seguro Gratuito de Salud que beneficia a más de 145.000 niños y jóvenes, con 190 prestaciones en todo el departamento; y la construcción de ocho tramos camineros producto de las regalías del departamento.
En el camino hacia la descentralización, anunció que el 2007 las 650 comunidades campesinas del departamento se beneficiarán de un Fondo Solidario de Bs 45 millones, para que ellos "elijan, decidan y administren sus propios recursos".
"Estamos batiendo récord en el departamento y en el país porque el gobierno departamental de Tarija es el que ejecutó el mayor volumen de recursos, más de dos mil millones de bolivianos", informó Cossío.
Cossío es uno de los cuatro prefectos que no son parte del oficialismo y en cuyas regiones se impuso el Sí a las autonomías departamentales.
A sus oponentes políticos les pidió que jueguen limpio con las reglas de la democracia. "Vamos hacia el cambio democrático en paz y sin lastimar a nadie, sin exclusiones ni generar procesos de exclusión a la inversa".
Tarija es el departamento con mayores reservas gasíferas y, según los datos oficiales, su población es la que más se beneficia con la distribución per cápita de recursos provenientes de la explotación de gas natural y petróleo, en relación al resto del país.