La Alcaldía de Miami, EEUU, ciudad donde viven miles de exiliados cubanos, estudia la posibilidad de ceder el uso del estadio Orange Bowl para que la comunidad cubana se manifieste una vez que muera el presidente de Cuba, Fidel Castro, informó un portavoz de la Alcaldía.
Los concejales de Miami evalúan desde principios de enero la posibilidad de que ese evento cuente con actuaciones musicales y ofrezca camisetas con referencia explícitas al festejo, así como los costos y su duración, publicó ayer el Miami Herald.
"No lo encuentro apropiado ni lógico", señaló a Efe Ángel Desfana, presidente de Plantados, una de las organizaciones del exilio, quien expresó su rechazo a que "la iniciativa espontánea" sea programada. Miami (EEUU), EFE