La Paz tiene una zona para abortos ilegales La Razón investigó en consultorios privados de la avenida Buenos Aires y calles Max Paredes y Tumusla. Comprobó que hay métodos para interrumpir embarazos entre Bs 180 y Bs 400.
¿CENTRO DE GINECOLOGÍA? • El consultorio en el que se ofreció abortos entre Bs 350 y Bs 400 está en el primer piso de este inmueble en el que dice Ginecología, prueba de embarazo.
Con anestesia local son Bs 350 y con anestesia general 400 en una clínica. No te va a doler, ya eres madura; hay chicas de 15 ó 16 años que vienen y se van tranquilas”, le dijo Hilda a una periodista de La Razón, acompañada de un reportero gráfico. Juntos hicieron un trabajo sobre los consultorios de La Paz que ofrecen abortos ilegales, sin control alguno ni condiciones de salubridad
Hilda atendía el consultorio San Juan de Dios, ubicado en la calle Max Paredes, esquina Tumusla. Y era uno de los tantos que ofrecen legrados, en la avenida Buenos Aires y las calles Max Paredes y Tumusla, de La Paz. Ese sector se ha convertido en una zona de práctica de abortos.
El interés por investigar este tema surgió luego de que, el 17 de enero, falleció una joven de 15 años en su intento por abortar a su bebé de 6 meses de gestación.
A las 10.00, los dos periodistas ingresaron a una farmacia ubicada en la avenida Buenos Aires, a media cuadra de la Max Paredes, para pedir un test de embarazo. La mujer que atendía, después de preguntar el tiempo de embarazo, les ofreció ocho pastillas por un valor de Bs 180. “Tres las tomas vía oral y las otras cinco son vía vaginal, pero es bajo tu responsabilidad, por que ya estás de harto tiempo”, alertó al referirse a los ´dos meses de gestación´.
Luego, los periodistas buscaron consultorios privados. A esa hora alrededor de ocho aún estaban cerrados. En uno, en el que había un médico, le consultaron el costo de un aborto, pero éste los alejó del lugar y aclaró que ahí no se hacía ese tipo de trabajo. “Yo no hago esas cosas y tampoco les puedo decir dónde ir a matar a su hijo”, dijo el médico.
Ante la negativa contundente del galeno, los periodistas se identificaron. El médico les aseguró que era uno de los pocos doctores que no realizan abortos en ese sector. Además, les dio un test de embarazo positivo para que la investigación se facilite y sea convincente a los otros galenos.
Después de golpear puertas precarias y pequeñas con letreros con la inscripción “Médico” en la parte superior del umbral, La Razón llegó al consultorio San Juan Bautista, ubicado en la calle Max Paredes esquina Tumusla, a las 11.40. Ahí estaba Hilda, la mujer que sin decir nada los llevó a un segundo cuarto que, por su aspecto, era la oficina del médico y donde se practican los abortos.
Fue ella misma la que empezó a interrogar a la pareja diciendo: ¿Estás embarazada? La respuesta inmediata fue, sí. ¿No quieren tenerlo?, preguntó Hilda a la pareja. La pareja le respondió, no. Ella comenzó a decirles que no se preocupen, “Te vamos a ayudar”, refiriéndose a la periodista.
“Según los cálculos, estás entrando al segundo mes, y no es peligroso, el bebé no se ha formado todavía, te podemos hacer una limpieza, es algo simple te vamos a aspirar”, les explicó.
¿Cuándo pueden hacerlo?, preguntó la periodista, y la respuesta fue, “Ahora mismo, si quieren, no se tarda más de media hora, hasta que se recupere en una hora va a estar en su casa, el doctor está en el consultorio del frente así que lo llamo no más”, les dijo.
¿Cuánto nos va a costar, me va a doler?, preguntó la paciente, ante las dos preguntas, Hilda dijo, “depende, con anestesia local son Bs 350 y con anestesia general, 400 en una clínica. No te va a doler, ya eres madura, hay chicas de 15 ó 16 años que vienen y se van tranquilas”, les explicó Hilda. La pareja de periodistas le dijo que regresarían hoy.
Un caso sigue pendiente
Genoveva Angola, Pedro Rodríguez y Celina de Rodríguez, las tres personas que acusadas de causar la muerte a una menor de 15 años, a consecuencia de un aborto mal realizado, siguen detenidas en el penal de mujeres y de San Pedro, respectivamente, informó ayer el fiscal asignado al caso, Marco Rodas.
“Los padres ya denunciaron el hecho”, dijo el fiscal a este diario y luego explicó que por ese motivo permanecerían detenidas en el penal.
El artículo 263 del Código de Procedimiento Penal, en su primera cláusula, indica que se sancionará a la persona que realice un aborto ilegal “con privación de libertad de dos a seis años, si el aborto fuere practicado sin el consentimiento de la mujer o si ésta fuere menor de diez y seis años”.
El miércoles 17 de enero, Elena una niña de 15 años, llegó a una “clínica”, ubicada frente al mercado Uruguay, con el objetivo de que le practiquen un legrado. Elena tenía un embarazo de seis meses de gestación.
La mala práctica y la alergia a la inyección dilatadora que le pusieron le causó la muerte, luego de una hemorragia continua y después de que le extrajeron al bebé con las manos.