El desborde de los ríos Ichilo y Yapacaní ponen nuevamente en emergencia al departamento de Santa Cruz, porque 20 comunidades están inundadas, las familias están aisladas y se presentaron serias dificultades para el acceso de los equipos de rescate. La evaluación preliminar señala la pérdida de cultivos de soya y arroz.
Luego de que las aguas empezaban a recuperar los niveles normales, las lluvias de los últimos días ocasionaron problemas en la cuenca alta del río Piraí y también aumentó significativo en el caudal del los ríos Ichilo y Yapacaní, según datos de la zona, éste último ingresó más de 100 metros hacia la comunidad, anegando los cultivos de arroz.
El reporte desde Yapacaní dio cuenta que varias familias quedaron atrapadas en sus casas por la crecida de las aguas, al punto que tuvieron que subirse a los techos de sus viviendas y tratar de rescatar parte de sus pertenencias.
La preocupación de los equipos de rescate es la dificultad para ingresar a esos sectores por el riesgo que representa el caudal de los ríos y el volumen de agua, la preocupación del gobierno departamental y de las municipalidades es evacuar a las familias que están en las proximidades, ante la probabilidad de una nueva crecida.
Pese a los esfuerzos, muchos comunarios se niegan a abandonar sus hogares, sus bienes y sus animales, pese al riesgo que corren en el lugar.
Entre las comunidades afectadas están, Puerto Gretel, las centrales indígenas, Nuevo Horizonte, Puerto Abaroa, San Germán y el norte integrado, indica el informe prefectural.
El trabajo de esta jornada y el sobrevuelo de este miércoles permitirán a las autoridades hacer una evaluación para medir la gravedad del desborde y responder con asistencia en vituallas y alimentos. Santa Cruz, ANF