Nueve de cada 10 niños, de seis a 17 años, que habitan en el valle surandino de los ríos Apurímac y Ene trabajan recolectando hojas de coca que luego comprará el narcotráfico, según un reporte del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) divulgado parcialmente ayer.
"El 92 por ciento de los menores que viven en el valle deshoja, seca y embolsa hojas de coca que comprará por kilos el narcotráfico pagando entre 3 y 5 nuevos soles diarios (0,90 a 1,5 dólares)", señaló el diario El Comercio citando el informe.
El estudio de Unicef indicó que 15% de los niños involucrados ha tenido algún accidente de trabajo en sus faenas de acopio. Un 78 por ciento de los padres entrevistados cree que el trabajo no interfiere con la educación de sus hijos. Según el Ministerio de Educación, los niños que trabajan faltan tres veces más que los otros niños al colegio.
Según informes de la ONU, en Perú existen más de 42.800 hectáreas de hoja de coca. Las autoridades peruanas estiman que el 60% de la droga producida va al mercado internacional. Lima, AFP