En casi igual medida, los estadounidenses dicen que les desagrada el presidente de Cuba Fidel Castro pero desean que su país restablezca relaciones diplomáticas con la nación del Caribe, de acuerdo a una encuesta de AP-Ipsos divulgada ayer.
Una mayoría de los hispanos encuestados dijo que es posible que el régimen de Castro sea reemplazado por uno democrático. Entre los no hispanos, sólo un 38 por ciento dijo que eso va a ocurrir. Entre los hispanos, un 70 por ciento afirmó que los cubanos estarán mejor una vez muera Castro, comparado con un 53 por ciento entre los no hispanos.
En total, menos de la mitad de los entrevistados creen que Cuba se convierta en una democracia tras el fallecimiento de Castro, quien hace seis meses se enfermó y delegó el poder a su hermano, Raúl. Sin embargo, un 89 por ciento de los encuestados dijo que una vez Fidel Castro, de 80 años, se muera, los cubanos estarán mejor o igual que ahora.
Aunque Cuba, situada a 145 kilómetros de la costa de la Florida, fue antes de la Revolución un sitio de vacaciones, famoso por su vida nocturna, sus playas y sus casinos, un 46 por ciento dijo que no le interesa ir de vacaciones a Cuba. Washington, AP