El presidente palestino, Mahmud Abbas, y el líder de Hamás, Jaled Mashal, iniciaron ayer cruciales negociaciones para poner fin a la violencia callejera y reanudar el proceso de paz con Israel.
"Vinimos a ponernos de acuerdo, no nos queda otra alternativa que entendernos", dijo Mashal, cuyo grupo islamista se encuentra en una dura pugna con el movimiento Al Fatah de Abbas, de tendencia más moderada, nacionalista pero laica.
Los líderes intercambiaron palabras diplomáticas en la inauguración en un palacio real. Abbas dijo que él y su delegación del Partido Al Fatah indicaron a sus partidarios que "no dejaremos esta ciudad hasta que nos hayamos puesto de acuerdo en todo lo bueno, con la bendición de Dios.