El jefe del Ejército de Nicaragua, general Omar Hallesleven, dijo ayer que la destrucción de los misiles tierra Sam-7 no depende de la institución sino del presidente de ese país centroamericano Daniel Ortega y del Legislativo.
Hallesleven fue citado el martes por la junta directiva del legislativo presidida por el senador sandinista René Núñez, luego de conocerse en la víspera que Honduras obtuvo aviones pequeños del tipo Storm Rally, de parte de EEUU, que Ortega considera podrían ser utilizados "para bombardear Managua".
El general dijo a la televisión local que informó a la directiva del legislativo algunos elementos técnicos sobre el reguardo de los Sam-7 que EEUU teme puedan caer en manos de grupos terroristas. Managua, AP