Morales anuncia la nacionalización de la fundidora Vinto El presidente Morales no precisó el monto de la operación. Calificó de fraudulenta la venta de la fundidora a la compañía suiza Glencore. Los trabajadores de Vinto dicen que el Gobierno actúa dictatorialmente. Piden una explicación.
FESTEJO EN ORURO • El mandatario Evo Morales inauguró ayer los trabajos de construcción de una carretera en Oruro. En dicho acto anunció la recuperación de Vinto para el Estado.
El presidente Evo Morales anunció en Oruro que hoy firmará un decreto supremo para nacionalizar la Empresa Metalúrgica Vinto (EMV), gestionada actualmente por la compañía Sinchi Wayra, subsidiaria de la multinacional suiza Glencore International AG.
“Quiero informarles”, dijo Morales durante un acto público en una comunidad orureña, “que estamos sacando un decreto supremo para nacionalizar Vinto”.
Aunque no precisó el monto de la operación, el Jefe de Estado calificó como fraudulenta la venta de la fundidora metalúrgica a la empresa suiza Glencore.
Por ello, afirmó que “Vinto pasará a manos del Estado boliviano”, para así “seguir recuperando nuestros recursos naturales”.
“Soy muy responsable, empresas que respetan las leyes bolivianas, empresas que no roban plata al pueblo boliviano van a ser respetadas”, expresó Morales.
“Pero si las empresas están robando la plata al pueblo boliviano, si no están respetando normas bolivianas, compañeros, no tengo otra alternativa que recuperar esas empresas que antes estaban en manos del Estado boliviano, del pueblo boliviano´, añadió el mandatario Morales.
Al respecto, el Sindicato de Trabajadores de la EMV manifestó su preocupación por el futuro de los 450 trabajadores de la empresa. “Estamos esperando que (el Presidente) nos convoque y que nos explique bajo qué condiciones se va a revertir la empresa y cuál es el futuro de los trabajadores”, sostuvo el representante del sindicato, Pablo Delgado.
“El Gobierno está actuando en forma dictatorial al tomar todas estas determinaciones”, agregó.
Vinto comenzó a operar en 1971, bajo la administración estatal. En 1996 fue vendida a la compañía Allied Deals; el 2000 pasó a la administración de la Compañía Minera del Sur (Comsur) —cuyo accionista mayoritario era el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada—, y el 2005 fue comprada por la Glencore.
La compañía suiza administra Vinto y media docena de minas en Bolivia a través de su subsidiaria Sinchi Wayra.
La fundición produce lingotes de estaño metálico de exportación (30.000 toneladas al año) y también plomo metálico refinado, bismuto metálico refinado, sulfato de cobre y antimonio metálico (5.000 toneladas al año).
Fuentes del Ministerio de Minería explicaron a este medio que la EMV fue vendida en 1996 a la compañía inglesa Allied Deals por 14 millones de dólares, cuando su precio original bordeaba los 60 millones de dólares. La Razón trató de contactarse con los ejecutivos de la Glencore, pero éstos tenían apagados sus teléfonos móviles.
Fencomin pidió cuotas en el Ejecutivo
La negociación entre las autoridades del Poder Ejecutivo y la dirigencia de la Federación Nacional de Cooperativas Mineras (Fencomin) para poner fin a la demanda de este sector, no sólo abarcó la parte técnica, sino también el aspecto político.
Fuentes del Poder Ejecutivo informaron ayer que la dirigencia de Fencomin pidió para ese sector el Ministerio de Minería. Como su petición no fue atendida, “los cooperativistas exigieron el Ministerio de Trabajo”, lo cual no fue aceptado por el Gobierno, precisó una de las fuentes consultadas por este medio.
El Ejecutivo y Fencomin firmaron el miércoles en la noche un acuerdo que puso fin a las movilizaciones de los cooperativistas mineros, quienes exigían el congelamiento del Impuesto Complementario de la Minería (ICM), la renuncia del ministro del sector y otras demandas, las cuales fueron atendidas favorablemente por el Ejecutivo.
“Los cooperativistas no sólo presionaron al Gobierno por el ICM, sino también por algunos espacios de poder en el Gobierno”, señaló una de las fuentes.