Un viceministro iraquí de Salud, acusado de apoyar a la milicia chiita de Al Mahdi, fue arrestado ayer en Bagdad, en una jornada en la que al menos 55 personas murieron, principalmente en dos atentados con coche- bomba en la capital y en el sur del país.
“Una fuerza iraquí y estadounidense” irrumpió ayer por la mañana en el ministerio para detener a Hakem Al Zameli, informó el portavoz del Ministerio de Salud. Los soldados iraquíes y estadounidenses irrumpieron por la fuerza en las oficinas.
A Al Zameli se lo acusa de autorizar a diversos miembros de Al Mahdi a trabajar para ese ministerio e incluso a que utilizaran sus vehículos, entre ellos ambulancias, para llevar a cabo varios secuestros y asesinatos de sunitas. Bagdad, AFP