Dos provincias del departamento de Beni se encuentran totalmente anegadas. El prefecto Ernesto Suárez sobrevoló ayer Moxos y Ballivián para verificar el nivel que alcanzaron las aguas.
“Estamos preocupados porque verificamos que todas las comunidades se encuentran anegadas; el ganado no encuentra lugares secos para descansar y las estancias también están bajo el agua. Ésta es una situación grave que debemos enfrentar sólo nosotros como Prefectura, ya que el Gobierno no está apoyando con nada para enfrentar esta emergencia”, señaló la autoridad.
Un informe de la dirección regional de Defensa Civil en Beni y la unidad prefectural de Gestión de Riesgos sostiene que al momento hay más de 10.000 familias afectadas. Claudia Algarañaz, jefa de Gestión de Riesgos, dijo que “son unas 60.000 personas las que sufren por El Niño”.
De acuerdo a imágenes del sobrevuelo se observa, en efecto, el impacto de las inundaciones. Según Suárez, las pérdidas agropecuarias son cuantiosas ya que el nivel de las aguas amenaza con aumentar. Hasta ahora, el caudal de los ríos Mamoré y Tijamuchí, entre otros, se incrementa de siete a nueve centímetros diarios y se desbordan de a poco.
El prefecto agregó que con el fondo de emergencia aprobado por el Consejo Departamental de Bs 5 millones se atiende a las familias damnificadas con la provisión de alimentos y medicamentos. “Aunque estos recursos son insuficientes, se está tratando de prestar todo el apoyo necesario a los afectados”.
En La Paz, el secretario General de la Prefectura, Alejandro Zapata, lamentó —según la agencia gubernamental ABI— que existe una preferencia de parte del Gobierno hacia Santa Cruz para la asignación de recursos, aun cuando el departamento de La Paz sufrió similares daños producto del mal tiempo.