El Tribunal Penal Superior de Justicia iraquí confirmó ayer la sentencia a muerte contra el ex vicepresidente iraquí, Taha Yasin Ramadán, emitida por el Tribunal de Casación.
Según la sentencia, Ramadán, uno de los más estrechos colaboradores de Sadam, será ahorcado por su implicación en la muerte de 148 chiíes, ejecutados por participar en un atentado contra el entonces presidente del país, Sadam Husein, en 1982.
Entretanto, en la capital iraquí, al menos 66 personas murieron ayer y 152 resultaron heridas en cuatro atentados, dos de ellos con coches-bomba, en varios puntos del centro de Bagdad, según fuentes del Ministerio del Interior iraquí.
Las fuentes explicaron que el primero de los atentados hizo explosión cerca del mercado de Al Shurya, uno de los principales de la zona, en la calle al Yumhuriya.
Al parecer, en esta explosión murieron al menos 59 personas y 136 resultaron heridas.
El segundo vehículo explotó varios minutos después en la zona de Al Rusafa, especializada en la venta de zapatos y ropa deportiva. El tercer ataque fue perpetrado con un artefacto en el mercado de Al Haray, en la zona de Bab al Sharqi. Bagdad, EFE