La acusación formal contra seis ex militares y policías a los que se los involucra en los sucesos que dejaron alrededor de una veintena de fallecidos y decenas de heridos, informó a ANF el fiscal general, Mario Uribe.
Uribe dijo que la Fiscalía de La Paz acusó por los delitos de homicidio y lesiones gravísimas a: Johnny Alarcón, José Costas, Grover Monroy, Rafael Mendieta y Jamil Rocabado, de las fuerzas militares y policiales. También imputó por el presunto delito de instigación pública a delinquir al ex mayor de policía y actual constituyente por Alianza Social Patriótica (ASP), David Vargas.
El ex mayor goza de prerrogativas constitucionales mientras dure su mandato como asambleísta, aunque, de acuerdo a reglamento, podría ser suspendido en caso de que así lo aprobara la plenaria. Uribe aclaró que este caso no goza de los privilegios constitucionales, y que por ello será tramitado en un juzgado ordinario del Distrito de La Paz.
Uribe reconoció la demora con la que fue presentada la acusación (cuatro años), pero señaló que se trataba de un “caso bien complejo” en el que se fueron presentando una serie de elementos que retardaron el proceso de la investigación, dijo ANF.
Mientras, AP señaló que en La Paz, centenares de manifestantes familiares de la víctimas de Febrero Negro, tomaron, después de rebasar a policías, la plaza Murillo para reclamar “justicia”. No se registraron incidentes. ABI indicó que el Gobierno negó un enfrentamiento e informó que los actos de ayer fueron coordinados.