Abel Mamani, ministro del Agua, informó ayer que pidió a la Superintendencia de Saneamiento instruir a la Empresa Pública Social del Agua y Saneamiento (EPSAS) realizar una auditoría para dar con los responsables de la facturación de diciembre, en la que se advierte un incremento en el consumo de agua.
Según Mamani, la medición de ese mes era responsabilidad de Aguas del Illimani S.A. (AISA), por lo que no descartó que se trate de un sabotaje de la anterior administración. “No queremos pensar que la empresa AISA hubiera dejado a propósito esta situación. Es posible que hubiera un sabotaje en ese sentido”, declaró en rueda de prensa.
Agregó que se sancionará a los responsables de cometer errores, en caso de probar la hipótesis.