Alegre y sencilla, esta mujer de voz privilegiada le canta a las pasiones, a Bolivia. Su estilo carga folklore y romanticismo.
La tarde se despedía de la ciudad cruceña mientras la noche parecía teñir el cielo sobre el cálido jardín del hotel Yotaú. Un discreto revuelo de la gente que se encontraba en el lobby anunciaba su presencia. Es Guísela Santa Cruz. Ella ha llegado a la cita con mía, encuentro al que muy amablemente accedió haciendo un espacio en su ajetreada agenda.
Es tan sencilla y carismática que esas cualidades acentúan “su linda fisonomía”, percibe Andrés Rojas, encargado de hacer las fotos de la cantante para estas páginas.
Sin preámbulos, pero delicadamente, deja caer su curveada figura sobre el asiento y la charla fluye entre risas y recuerdos, en especial memorias de infancia entrelazadas con la música.
“A los cuatro años tuve la idea de ser cantante, pero en este pueblo, al menos yo no tenía tele y sólo conocía a artistas locales, pocos, casi nada; estaban Los Cambitas y Gladys Moreno, era folklore no había nada de música balada. Entonces, ese género fue lo primero que aprendí”.
Con ese ritmo comenzó su carrera, entre presentaciones pequeñas y concursos, hasta que en 1991 empezó a cantar profesionalmente. “Fue cuando mi papá falleció”, recuerda. Y de ahí en adelante los discos. “El primero lo gravé en vinil, el 93”.
¿Un artista, un cantante, nace o se hace? El canto es nato, pero la modulación es muy importante, es importante poder pronunciar bien las palabras para que te entiendan, no es solamente la pronunciación, también hay el solfeo, la rítmica. Pasé clases desde los 11 años hasta que salí bachiller, fue en Bellas Artes, teníamos cursos especiales. Me parece que el ballet clásico es la base para cualquier danza, lo mismo que el canto lírico para cualquier género. Yo hice mucho canto lírico en Bellas Artes, pasaba clases con una rusa que nos enseñaba ópera, pero siempre me gustó la música popular.
¿Por qué música folklórica? Me gusta mucho el folklore, pero el romanticón, soy muy romanticona. Pero si yo tengo que escuchar música, necesito escuchar la romántica.
¿Qué artistas eliges para esos momentos de “oyente”? La de Camilo Sesto, José José, el Puma, José Luis Perales, si hablamos de los artistas con los que crecí, pero de los modernos, me gusta Cristina Aguilera cuando hace el bolero No existe el momento del día. Me gusta mucho Rossana y Luis Miguel.
¿Qué tal fue la experiencia de trabajar con Los Nocheros y con artistas nacionales? Los Nocheros me produjeron un disco en Argentina, se llama Misterios del corazón, es una recopilación de todos los discos que yo realicé en Bolivia, y después, ellos tocaron los temas, me hicieron composiciones de Bolivia y también actué con ellos cuando vinieron aquí, a Santa Cruz. Ahora vamos a ver la posibilidad de grabar con Los Nocheros, temas de su composición. También he grabado con artistas como Yalo Cuéllar, para la Sinfónica de Bolivia, con Savia Andina, con Zulma Yugar, Enriqueta Ulloa, y con el Trío Oriental hemos sacado recién un disco, una canción.
¿Aún hoy se podrá componer con tanto romanticismo como en aquel entonces o crees que ya se inventó todo? Todo se va transformando y nunca va a dejar de haber poesía, enamorados. Sí o sí se enamora el roquero, el cumbiero, el folklorista, cualquiera tiene algo de romántico.
Aunque parezca trivial la pregunta, ¿qué tema te estremece, te llega? Es una canción que no la puedo cantar, es un tema de Alejandro Fernández dedicado a su padre. Hay cosas que uno no puede interpretar, te llegan mucho. Mi padre falleció hace muchos años.
Y las canciones de amor dependiendo de lo que estoy sintiendo. Si estoy alegre, enamorada, podría ser Bésame la boca. Pero si estoy enojada, agarro y lo trato: ´...es un gran necio, un estúpido, engreído´, porque la vida es eso, siempre vamos adecuando los temas; yo no tengo uno especial.
Y, ¿le cantas a tu pareja? Sí, cuando estoy enojada empiezo a cantar burreras y empiezo a cantar lo que siento ese rato. Él también canta, entonces me contesta con su cantadita.
Esa Guísela del escenario, parece ser enamoradiza... Soy apasionada, loca, loca de remate, obsesiva.
¿Lo más loco que has hecho? Pelear horrible, irme, querer desaparecer y ese rato, volver aunque esté enojada, y en contra de mi rabia y de todo, volver con él.
No todos los lectores saben que eres casada... Sí, soy casada. Hace ocho años y medio. Él estudia Ingeniería Comercial y trabaja con camiones de la empresa de su familia. Es muy buena persona, viaja conmigo a ciertos lugares, es buen esposo, a parte que es churro.
¿Y los hijos? Ahí estamos viendo. De repente, si Dios quiere, y podemos encargar este año.
¿Qué características tiene ese caballero que se ganó el corazón de una mujer como tú? Aunque todas digamos que no importa la parte física, tiene mucho que ver, porque es por donde entra. Tiene que gustarme, él me gustó mucho, cuando lo miré vi su sonrisa, coquetito. Es sencillo, me gustan las personas simples, no me gustan las personas estiradas o que aparentan lo que no son. Me gusta una persona franca, y él es así, tiene sus defectillos como yo también.
¿Tienen alguna canción que la interpreten juntos? Cuando dice: \'cantemos\', está Te quiero tanto de Onda Vaselina.
En uno de tus discos apareces con una imagen nueva, menos producida y más fresca, ¿quién sugirió ese estilo? Pasó que Los Nocheros tienen otra visión, otra óptica, trabajan con un departamento de marketing, es una multinacional grandísima, que piensa en todo, ve qué es lo que te queda, qué es lo que no te queda. Ahí he aprendido un montón de cosas.
¿Cómo qué? Por ejemplo, dicen que les gusta más verme en el escenario de pantalón o de vestido largo, algo más al cuerpo, pero sencillo, porque se ve mejor. La explicación... porque soy bajita, mido 1,62 y tengo piernas gruesas y si me pongo mini, me veo mucho más macanuda, pero más chiquitita. Entonces, estilizan más las cosas largas, el peinado lacio, no les gusta mucho maquillaje. En cuanto a los colores para el escenario, dependiendo si estás con mucho peso, el blanco no sienta. Hay que aprender mañitas.
¿Cuánto tiempo tardas en esos arreglitos antes de una presentación? ¿Cómo eliges la ropa para la ocasión? Yo me hago todo, la ropa, el peinado , el maquillaje y siempre hago lo mismo. La ropa la elijo según los contratos, si es para un cóctel, para un cierre de alguna cosa, un evento grande o es de gala. En cuanto a colores, no me gusta el negro, porque adelgaza, pero dependiendo de cuál sea la moda. Pero yo no le pelo cuando estoy gorda o flaca con un pantalón, agarro un pantaloncito y un corsé, y ya está. Y para las presentaciones de mis discos, trabajo con diferentes modistas, como Consuelo de Fiorilo, con Rosita Hurtado cuando está acá, Marlene Flambuire, tengo más vestuario de ella.
Tu estilo preferido al vestir... Así como me ves, me gusta el jean, no me gusta estar de taco, me gusta estar de zapatito bajo, una polerita metidita en el jean, y agarras tu cabello lo das la vuelta y le pones un lápiz...
¿Una mujer linda, inteligente, famosa y admirada puede ser celosa? ¿Tú eres celosa? Cuando me dan motivos, sí. Cuando uno quiere a la persona, sí hay celos. Yo soy celosa con mi madre, con mi hermana, con mi marido. Pero no soy enfermiza, celo cuando me dan motivos.
Y ¿qué haces? ¿Qué le dijo el ganso a la gansa? Venganza. mía
Si estoy alegre, enamorada, podría ser Bésame la boca. Pero si estoy enojada, agarro y lo trato: ´...es un gran necio...´, la vida es eso.
El perfil
Guísela Santa Cruz Salazar nació el 4 de marzo de 1975 en tierra cruceña. Estudió en el colegio Carlos Aponte. La secundaria la hizo en el instituto de Bellas Artes. Acaba de egresar de Ingeniería Comercial. Estudió canto y se ha dedicado a este arte profesionalmente desde 1991. En su exitosa trayectoria suman nueve producciones discográficas.
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