Si alguna vez sintió lástima de que Martin Scorsese saliera con las manos vacías en sus cinco nominaciones como Mejor Director, su desgracia es menor al compararse con la del ingeniero de sonido Kevin O'Connell que tiene el triste récord de ser el más perdedor en los Oscar.
Con 18 nominaciones previas en vano, O'Connell llega el próximo domingo por décima novena vez a la ceremonia de los Oscar, pero en esta ocasión por su trabajo en la nueva película de Mel Gibson Apocalypto.
O'Connell forma parte del trío compuesto por Greg P. Russell y el mexicano Fernando Cámara, encargados de la mezcla de sonido de la superproducción de Gibson, que no vio luz en las categorías mayores este año.
"Trato de mantener una buena actitud sobre esto", indicó O'Connell, de 50 años, sobre su rechazo en la comunidad de votantes de la Academia. "Para mí es un honor y una emoción el solo haber sido nominado tantas veces". Los Ángeles (EEUU), AFP