“No nos hemos aliado con el MAS ni con Podemos” Samuel Doria medina es jefe de Unidad Nacional y constituyente, cree que si siguen los enredos e indecisiones, la Asamblea no concluirá en julio.
El Jefe de Unidad Nacional (UN) y constituyente, Samuel Doria Medina, habló con La Razón sobre el futuro de la Constituyente. En la conversación, develó cómo se aprobó el polémico artículo 70 que mantuvo trabado por siete meses a este foro. También se refirió de sus coincidencias con el MAS y con Podemos.
¿Usted cree que ya no hay inconvenientes para el avance de la Constituyente?
La fase organizativa ha concluido con la aprobación del artículo 70. No ha sido fácil, pero una vez que se ha definido el mecanismo de los dos tercios, eso garantiza que vamos a tener una Constitución concertada. El 26 de febrero está previsto que se arranque el tema de visión de país, eso será el inicio de esta etapa.
¿Por qué dejaron vacíos en el artículo 70?
Eso se lo ha hecho intencionalmente. Cuando se cae Román Loayza, 1 de septiembre (2006), yo lo fui a ver y al salir de la clínica me acompañó Marcela Revollo y otros constituyentes del MAS y ahí comentaron que su preocupación por los dos tercios era porque creían que se podía trancar la Constitución; entonces en los siguientes días con Jorge Lazarte comentamos este tema y de ahí salió la propuesta de Unidad Nacional que propone dos tercios y consulta a la población si no hay acuerdo. Después, en algún momento en diciembre me llamó el Vicepresidente, me pidió que me reúna con un enviado del Presidente (conocido abogado que es autoridad electa de La Paz, aclara) para discutir el tema, yo diría que ahí se precisó mejor el artículo 70.
Con él discutimos profundamente este tema. Se vio que la oposición creía que se la quería excluir al no darse los dos tercios y el MAS creía que se los quería trancar, empantanar, engañar con los dos tercios. Ahí vemos que era muy importante resolver el problema de la desconfianza. Entonces, para incluir a todos, dijimos que se acepten los dos tercios, pero había que incluir una salvedad que si se tranca, haya una salida, que es el referéndum, aunque esperemos no utilizar ese mecanismo. Es como cuando uno se casa, sabe que está el divorcio, pero cuando uno se casa no dice nos vamos a separar.
¿En este caso, la pareja que es el MAS, tendría la posibilidad de trabar los dos tercios en todos los artículos y mandarlos al referéndum?
No, es muy complicado, primero porque consultar algo cuesta 50 millones de bolivianos. Segundo, desde que uno le dice a la Corte Nacional Electoral hay que consultar, se necesitan cuatro meses. Entonces, si se da el caso de la necesidad de consultar y nos damos cuenta en julio, esa consulta tendría que ser en octubre y habría que cambiar la ley de Convocatoria por dos tercios en el Congreso, que no es fácil. La ley del Referéndum establece que sólo puede haber un referéndum por año, entonces también habría que cambiar la ley del Referéndum. O sea, nadie va a querer ir a eso porque es muy complicado.
¿Qué temas considera que pueden ir a consulta?
Es muy difícil decir eso, en el trabajo de las comisiones se va a determinar los temas.
Hay algunos temas que se creía que serían difíciles de concertar como la autonomía, ¿qué pasó?
Las apariencias engañan, en la comisión de autonomía han empezado a trabajar el tema y no hay mayores diferencias.
¿En el caso hipotético de que hubiera problemas se ha puesto un candado en el artículo 70 para que la autonomía no entre en Referéndum?
Ésa es otra desconfianza, había una desconfianza de los cuatro departamentos que decían que 'éstos del MAS nos quieren poner otra consulta para no aceptar el referéndum vinculante', ésa no era la idea. Para romper esa desconfianza se puso que se reconocen los resultados del referéndum del 2 de julio.
¿Usted cree que el tiempo que les queda es suficiente para aprobar la Constitución?
Si sufrimos las interferencias y hay los enredos e indecisiones que hemos tenido los seis primeros meses, los segundos no van a ser suficientes. Este tema hay que evaluarlo en julio. Si tenemos en julio un avance del 90 por ciento y necesitamos unas semanas más, no creo que nadie crea que es incorrecto, pero si empezamos a pedir más tiempo antes de avanzar, es una discusión perdida.
¿Todavía percibe usted estos grupos radicales en el MAS y Podemos?
Por supuesto que sí. En Podemos hay un grupo que no quería Asamblea Constituyente y en el MAS que quería sólo su Constitución, pero estos dos grupos se han quedado reducidos, aislados.
¿Eso quiere decir que los líderes de los dos partidos están con la posición moderada?
Hay que preguntarles a ellos.
¿Cuál es su percepción?
Yo creo que en ambos partidos hay no más un poco de desorden. Se notaba la noche de la votación desconcierto en la gente de Podemos, no sabían cómo votar, andan medio perdidos y en el MAS yo escuché decir a alguna gente del MAS que estaban protestando porque Evo Morales les instruyó que peleen por la mayoría absoluta durante cinco meses y después fue el 24 de enero y les dijo ya no mayoría absoluta. Podemos anda medio perdido y en el MAS la consecuencia de la interferencia dañó a su bancada.
¿Cómo se ha aliado usted en el Senado con un partido que anda perdido?
En el Senado, los del MAS me acusan que me he aliado con Podemos; en la Asamblea los de Podemos me acusan de que me he aliado con el MAS. No nos hemos aliado con ninguno de los dos. En el Senado hemos planteado de que era fundamental que la oposición se una y se ha demostrado que si se une la oposición le puede ganar al MAS. Nosotros, creo que por la tarea que llevamos adelante, el tema de los dos tercios, la huelga de hambre todo ese trabajo, hizo que podamos asumir la presidencia del Senado con autoridad política, pese a tener un solo senador.
La base del acuerdo en el Senado era el respeto a los dos tercios en la Constituyente, ahora que se ha solucionado ¿cuál es la base del acuerdo?
Lo que propusimos era tres cosas, uno, unidad de la oposición en el Senado, nosotros podíamos conducir porque éramos mayoría. Dos, que haya alternabilidad, que los diferentes partidos de oposición puedan alternarse, y tres, para ser el contrapeso del Gobierno y dar una señal democrática. Nosotros insistimos porque iba a ser una señal de que no se mantiene la polarización. Entra un partido de centro, un senador de Pando, con lo que había grandes señales y pese a que protestan y chillan, al final se impone esta propuesta. Lo mismo en la Constituyente, se impone nuestra propuesta.
¿Cómo hace Unidad Nacional para imponerse frente a los otros?
Nosotros creemos que debe haber cambio en el país, pero ese cambio tiene que ser pacífico. Tanto en el Congreso y en la Constituyente estamos siendo el contrapeso. Cuando se trata en la Asamblea Constituyente del cambio coincidimos más con el MAS, porque creemos de que sí hay que hacer cambio y la gente de Podemos plantea de que no haya cambios... En el Congreso, donde se exige que se respete el Estado de Derecho, coincidimos más con Podemos porque el que quiere romper el Estado de Derecho es el Gobierno.
¿Cree que su partido aún está unido, luego de las peleas?
Unidad Nacional está en crecimiento y la mayor garantía de unidad de un proyecto político es si tiene perspectiva de poder y Unidad Nacional está demostrando que en el Congreso tiene propuestas, tiene capacidad de ocupar espacios. En la Asamblea Constituyente también pese a que somos ocho y muchas veces tenemos más impacto que partidos que tienen decenas de constituyentes.