Para la Iglesia Católica, el Domingo de Tentación representa los obstáculos y problemas que surgen a lo largo de la vida de las personas. En esta fecha se muestra cómo Jesús pudo superar las tentaciones siendo hijo de Dios, explica el sacerdote Luis To, de Fe y Alegría.
“Las tentaciones que Jesús vivió en el desierto, también significan tiempo de conversión y de entregarse más a Dios; es un tiempo de regocijo porque este día empieza la Cuaresma, donde debemos vivir la experiencia de Dios, cuidando y entregándonos a él” explica To.
La tentación que sufrió Jesús durante 40 días fue ocasionada por el demonio en el desierto, en los que sufrió hambre y sed, cuando éste se le presentaba en forma de alimentos y bebida, sin dejar de lado el cansancio. Sin embargo, el largo caminar de la vida comparado con el desierto, enseña que las tentaciones se superan con fe, explica.