Ocho tipos de desastres castigan al país y el mal tiempo continuará Hasta ayer más de 70.000 familias estaban afectadas. La mayoría sufre por las inundaciones en el Beni y en Santa Cruz.
La naturaleza está furiosa. No otra cosa se puede pensar después de más de dos semanas en las que el país sufre por causa de al menos ocho tipos de desastres naturales, y el más duro de todos es, sin duda, la inundación de tierras. Lo peor es que, según las previsiones, las lluvias y el mal tiempo continuarán.
Mientras en el oriente las inundaciones crecen, en el occidente la sequía, las granizadas y las heladas están a la orden del día. Es, explican, el fenómeno de El Niño. Los datos de Defensa Civil muestran que en el país, hasta ayer, un total de 70.609 familias fueron afectadas. En Bolivia el número promedio de los integrantes de cada familia es de cinco personas por lo que se podría hablar de más de 350 mil personas afectadas. De este total el mayor número está en el Beni. El sur del país tampoco está al margen de la furia de la naturaleza. De hecho, las torrenciales lluvias, las riadas, los desbordes de ríos y hasta los vientos huracanados, dejan una profunda huella.
"Yo no sé qué decir, pero la naturaleza es así y ahora la situación es difícil", dice el general Gonzalo Lora, director nacional de emergencia de Defensa Civil
A excepción de Pando, cada departamento tiene al menos cuatro provincias afectadas.
En un informe preliminar, el representante de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Mauricio Roca, informó que las pérdidas para los productores del agro bordean los 100 millones de dólares y unas 22.500 cabezas de ganado se habrían perdido.
Pero la situación podría aún ser más grave. Y es que las constantes lluvias y el agua estancada podrían generar un brote de enfermedades peligrosas.
La gripe y los resfríos, así como las diarreas son por ahora los males que están causando sustos. Pero un grupo de médicos cubanos está atendiendo los casos, informó la ministra del sector, Nila Heredia. Sin embargo, la lucha será por controlar el dengue y evitar el brote de otras enfermedades aún más riesgosas.
Ayer, por lo menos en el Beni, la lluvia dio una pausa, pero los informes del Senamhi, así como de la Naval, aseguran que el mal tiempo, por ahora, no se irá.