El cirujano plástico Luis Burgos aseguró que el botox y sus similares deben ser manipulados únicamente por médicos que conocen la anatomía humana, porque cualquier pinchazo que toque un nervio puede causar parálisis u otra complicación. El Nuevo Día recurrió a este especialista tras el cierre de un centro de estética en Santa Cruz que provocó una serie de lesiones a varias clientes, tras la manipulación de este tipo de sustancias.
Burgos también manifestó que no conoce de ninguna instancia profesional que forme académicamente a los esteticistas y los capacite constantemente.
La fiebre del botox llegó a Santa Cruz casi de forma anónima. Los centros de estética están acostumbrados a manipular sustancias como botox, colágeno, ácido hialurónico y biopolímero para retocar las arrugas del rostro, darle más voluptuosidad a los labios y levantar las cejas. Mujeres de 20 a 35 años son las mayores consumidoras. Con datos de El Nuevo Día de Santa Cruz