A esta montañista californiana le sobra corazón... aunque no sea el suyo propio. Kelly Perkins, una estadounidense de 45 años que recibió un trasplante de corazón hace más de una década, ha añadido la conquista de una escarpada cumbre de los Andes a toda una serie de hazañas.
Perkins, la primera persona que escala el Matterhorn, el Monte Fuji y el Kilimanyaro con el corazón de otro latiendo en su pecho, escaló recientemente junto a su esposo, Craig, la ladera de una cumbre inexplorada de la cadena andina para conquistar uno de varios picos sin nombre en la remota región Cajón de Arenales cerca de la frontera con Chile.
"Era de otro planeta ese paisaje tan hermoso", comentó. "No hay muchos lugares en el mundo tan inmaculados e intactos".
Aparte de su corazón, lo único que la diferenció de sus compañeros de aventura fue la mochila con remedios. Buenos Aires, AP