El Ministro de Transporte indonesio enfrentaba ayer pedidos para que renunciara después de que un avión de pasajeros efectuó un aterrizaje de emergencia y se incendió, matando a 21 personas.
Más de 115 personas lograron escapar por las salidas de emergencia de la aeronave, dijeron las autoridades y algunos testigos.
Los sobrevivientes, muchos de ellos ensangrentados y aturdidos, expresaron que el Boeing 737-400 se sacudió violentamente al aproximarse a toda velocidad al aeropuerto de Yogyakarta. La aeronave se salió de la pista de aterrizaje, rebotó tres veces antes de pasar por encima de una cerca, y terminó en un arrozal.
"Antes de que el avión aterrizara se sacudía. Repentinamente había humo al interior del fuselaje, aterrizó en la pista y se detuvo en un campo sembrado de arroz", indicó el dirigente local islámico Dien Syamsudin. "Vi a un extranjero, sus ropas se incendiaban y salté por la puerta de emergencia. Gracias a Dios que sobreviví", agregó.
El Gobierno ordenó investigar el accidente, el tercero de una aeronave comercial en tres meses. En Año Nuevo, un avión se estrelló en el mar, matando a 102 personas a bordo. Otro avión se quebró cuando aterrizaba, aunque no hubo víctimas.
Sectores pidieron la renuncia del ministro Hatta Radjasa, quien también fue criticado por hundimientos de transbordadores, entre ellos uno en el que murieron 400 personas.
En el avión de línea Garuda estaban australianos que acompañaban el viaje del ministro de Exteriores de ese país, Alexander Downer. Yogyakarta (Indonesia), AP