El ministro de Defensa, Walker San Miguel, informó ayer que el Gobierno y el Congreso analizarán si es que vale la pena continuar con las misiones de paz que realiza el Ejército en Congo, pero principalmente en Haití.
“Vamos a viajar para analizar en el sitio y tomar decisiones de tipo político con la Cancillería y el Congreso, para ver si corresponde que Bolivia siga asistiendo a estas misiones de paz, las interrumpa, o en un diálogo con la ONU plantee que los problemas, de Haití fundamentalmente, que es un país que está cerca nuestro, se soluciona con presencia militar, o debe haber una salido política, social y política fundamentalmente”, aseveró.
La afirmación surgió en una conferencia de prensa en la que la autoridad desmintió varias denuncias relacionadas con estas misiones. Señaló que si bien la ONU asigna un salario mensual de 1.028 dólares a cada efectivo boliviano, el Ejército se queda con 300 dólares para gastos de equipamiento y entrenamiento del contingente de 200 efectivos. Negó que el Ejecutivo haya adquirido tanques de guerra para coadyuvar a las acciones de paz en esa nación y que se envió a ese país un camión de recuperación mediano a diesel, un camión recolector de aguas servidas, un camión grúa cargado de 15 toneladas de diesel, dos tanques (cisternas) remolcables de agua, dos tanques remolcables para combustible y ocho camionetas 4 x 4 a diesel.
Finalmente, remarcó que ve una campaña en contra de las FFAA y el comandante del Ejército. “El general Freddy Bersatti tiene toda la confianza del Gobierno y el Presidente. No se realizará ningún cambio", señaló.