Funcionarios de la Alcaldía de El Alto fueron acusados por el ex coordinador de la Oficina de Defensa del Consumidor de la comuna, de proteger e incentivar el funcionamiento de bares y cantinas clandestinos.
El ex titular del área Adalid Carrasco aseguró que fue destituido de su cargo porque habría observado el funcionamiento de algunos de estos negocios.
“El fondo del problema es que descubrí que Rafael Quispe, que trabaja con el concejal Roberto de la Cruz, es dueño de dos bares, Primavera y Chuculúm; el primero tiene una deuda de más de Bs 30 mil con el municipio (por impuestos) y el segundo es ilegal. Eso no les gustó y me sacaron”, denunció Carrasco.
En un contacto con radio Erbol, De la Cruz negó conocer a Quispe y dijo que no sabe a qué locales se refería Carrasco.
Asimismo, otro de los funcionarios despedidos de la misma oficina Edson Espejo denunció días atrás a radio Pachamama, que un familiar del concejal Enrique Ricaldi posee un bar clandestino en la avenida Jorge Carrasco, denominado Cuba.
Al respecto, el concejal negó cualquier vinculación con el negocio y aclaró que los denunciantes fueron echados de sus cargos porque “extorsionaban a los dueños de bares”.
Ricaldi agregó que “sería una aberración que algún miembro del Concejo Municipal tenga que ver con el negocio de bares y cantinas, ya que esto está normado por ley y se prohíbe que algún funcionario use su cargo para abrir un local de éstos”.