Los padres deben enseñar a sus pequeños a comportarse a la hora de comer. Puede ser un momento divertido.
Es hora de sentarse a la mesa, hay hambre en las filas y todos se disponen a almorzar o cenar. Entonces, los niños son los primeros en hacer alboroto, pues siempre están jugando ya sea con la comida o con la silla, o están moviéndose de un lado al otro. Y claro, esos hábitos no son los más adecuados, incluso son inaceptables frente a las normas de buenos modales.
Según una de las profesoras de la academia de modelaje y refinamiento MPC, Patricia Tapia, es necesario que los niños, desde muy pequeños, aprendan a comportarse. “Esto para que los chicos no pasen papelones en las invitaciones, fiestas o reuniones que pueden llegar a tener. Es importante que desde los cinco años aprendan a tener modales en la mesa”, afirma.
Sin embargo, la profesora de etiqueta de la academia, Cristina Zamora, dice que “es mejor que los padres enseñen un buen comportamiento a sus hijos desde que son bebés y se sientan en una silla”.
El comportamiento durante la hora de almuerzo o cena dice mucho de la educación de la persona, “por eso es indispensable que los niños aprendan buenos modales”, explica Zamora.
Según otra de las profesoras de etiqueta, Martha Suárez, lo primero que deben aprender los chicos es a tener buena postura. Es decir que se encuentren erguidos, bien sentados y sin apoyarse. Esto, luego se convierte en un hábito.
“No deben apoyar los brazos sobre la mesa, tampoco tienen que estar distraídos con algunos utensilios que están puestos, por eso es preferible que no haya más que lo necesario sobre la mesa”, indica la profesora Suárez.
Algo fundamental —señala Zamora— es que los padres deben hacer de esa hora el momento más importante, pues es ahí donde se puede conversar acerca de las actividades que uno tiene, para que el momento sea ameno y divertido.
“A veces, aunque suene cargoso, los padres tienen que repetir a diario y a cada momento a su pequeño que debe sentarse de manera correcta, para que aprenda”, indica Zamora.
1 Edad. Es preferible que los niños aprendan buenos modales al sentarse en la mesa a partir de los cinco años. Incluso antes, para que se convierta en hábito.
2 Reiterar. Aunque sea reiterativo, los padres deben insistir una y otra vez las instrucciones y las normas a sus niños. Sin duda, el ejemplo es fundamental.
3 Ejemplo. La educación del niño se imparte en casa y la muestra en todo lugar y en todo momento. Para que no pase malos ratos, es importante enseñarle buenos modales.
Paso a paso
Una rutina que se debe seguir
Importante. Es necesario que el niño aprenda a no apoyar los codos sobre la mesa, tampoco debe comer con la boca abierta y mucho menos hablar con la boca llena.
Servilleta. La profesora de etiqueta Patricia Tapia indica que “los padres deben enseñarles a sus pequeños a colocarse la servilleta encima la pierna, para que no ensucie su ropa”.
Detalle. Es indispensable que los niños aprendan a utilizar la servilleta, pues nunca se debe limpiar la boca con fuerza, debe ser con suavidad y delicadeza.
Bebidas. Los chicos se deben limpiar la boca con la servilleta antes de tomar alguna bebida.
Cubiertos. Deben aprender a elegir los cubiertos según la comida. El secreto está en el montaje de éstos que va de afuera hacia adentro.
Concluir. Al terminar de comer, el niño tiene que dejar la servilleta delicadamente sobre la mesa, al lado derecho del plato.
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