Organizaciones internacionales absorben a los narcos bolivianos La FELCN está preocupada. Los peces gordos internacionales operan en Bolivia. Más del 50 por ciento de la coca de Yungas y el Chapare está destinado al narcotráfico. Sólo se secuestra el 30 por ciento de droga producida en el país.
Organizaciones criminales internacionales operan en Bolivia. Compran droga de clanes familiares productores e incluso desplazan a narcotraficantes bolivianos. Brasil, Argentina y Chile son destinos del ilícito producto, que se calcula provoca el desvío de más del 50 por ciento de las 80 toneladas de coca producidas al año.
Esta es la evaluación realizada por el director general de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), René Sanabria, quien explicó que los clanes familiares se desplazaron a todo el país como consecuencia del mayor control de precursores “que aplicamos en zonas que se caracterizaban como productoras de droga, como Yungas y Chapare. Por eso es que hoy encontramos más fábricas en todo el país”.
“Estos clanes familiares tienen contactos con organizaciones criminales internacionales que compran su producción para exportar a países vecinos. No van a traer la droga desde Colombia para el consumo de países vecinos como Brasil, Argentina, Chile, inclusive nosotros (Bolivia). Estos países también son tránsito a países de Europa”, reveló.
El gobierno de Evo Morales, en el marco de su política antinarcóticos, decidió incidir en las labores de interdicción bajo el principio de “cocaína cero” y aplica un proceso de racionalización voluntaria de la hoja de coca. También anunció que se extendería a un límite de hasta 20 mil hectáreas la coca, cuando hoy sólo son legales 12 mil hectáreas.
La FELCN secuestró en lo que va del año 3,6 toneladas de cocaína, 151 toneladas de marihuana y 850.427 libras de coca, 50,96 por ciento más que todo el 2006. El coronel Sanabria proyecta que más del 50 por ciento de las 60 u 80 toneladas de coca producidas anualmente se destinan al narcotráfico. “Un buen porcentaje, el mayor porcentaje (es) para el narcotráfico”, sostuvo.
En esta problemática también ingresa droga peruana. La Paz y Cobija se convierten en zonas de tránsito. Pando —donde se registraron ajustes de cuentas entre narcos con el saldo de cinco personas muertas— se convirtió en un lugar de comercio que incluso desplazó a los narcotraficantes nacionales. “El narcotraficante boliviano ha quedado en un segundo plano. El peruano entra hasta Cobija y tiene contacto con el brasileño, entonces el boliviano voltea, roba al narcotraficante peruano o brasileño y ahí se generan venganzas con muerte de los extranjeros”, explicó Sanabria.
No se tiene datos de la cantidad de droga que se produce en Bolivia, sin embargo, dijo, se calcula que sólo el 30 por ciento logra ser incautada. El coronel Sanabria informó que la droga sale a Chile vía Oruro; a Argentina por Potosí y a Brasil por Santa Cruz, Beni y Pando. Estas tres naciones destino tienen la particularidad, dijo, “de que gradualmente incrementan su consumo interno”.
El microtráfico es también atacado por la FELCN en sus diferentes centros de operación, particularmente en las ciudades de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. En esta actividad también se encuentran involucradas familias que “se renuevan”, reveló, una vez que se saca del comercio a algún narcotraficante.
La FELCN detuvo de enero a la fecha a 1.203 personas por este tema. Se destruyeron 838 fábricas de cocaína y 1.332 pozas de maceración. “Involucrarse en el narcotráfico está determinado por el factor económico”, dijo.
Operaciones
Compra • Los clanes familiares vinculados a la producción de droga son contactados por las organizaciones criminales para ser parte de la cadena de producción y comercialización.
Destinos • La ilícita mercadería es comercializada en países como Brasil, Argentina y Chile.
Cobija • En esta ciudad operan bandas de Brasil y Perú, que desplazaron a los narcos bolivianos que optan por robarles.