En más de 10 años, la Empresa de Luz y Fuerza de Aroma (ELFA) amplió su cobertura de dotación de energía eléctrica de 18 a más de 400 comunidades en seis provincias y 16 municipios del departamento de La Paz.
El gerente general de la empresa, Ludgardo Álvarez, informó ayer que se adjudicó el servicio en el altiplano sur paceño, en 1995, cuando ninguna operadora quería hacer este trabajo, debido a la pobreza de la zona y a su población dispersa.
“Al empezar a operar teníamos mil usuarios, en la actualidad llegamos a más de 11.000, los que se encuentran en las seis provincias del altiplano paceño”, dijo.
La semana anterior, los usuarios de la primera y quinta sección de la provincia Aroma bloquearon la carretera La Paz-Oruro exigiendo la salida de ELFA, con el argumento de que la tarifa que cobra es elevada y que no se hicieron inversiones en el sector.
Ante este conflicto, el Gobierno suscribió un documento con la dirigencia campesina para rescindir su contrato y llamar a otra licitación, pese a que el 2003, la Prefectura acordó la ampliación del servicio por 30 años más.
El ejecutivo de ELFA sostuvo que “el conflicto con algunos usuarios” empezó a gestarse hace dos años, cuando logró expandir el servicio y a la vez detectó que varios usuarios tenían deudas pendientes de hasta dos años por el consumo de energía.
Respecto a las tarifas, Álvarez explicó que es la más baja del país, pues hay hogares que pagan menos de Bs 10, en promedio, aunque algunos llegan a 15.
“Pese a todo, hay quienes no cancelan su factura hace años. Es el caso del municipio de Patacamaya, que nos adeuda 300 mil bolivianos por el consumo de energía eléctrica en los establecimientos de educación, de salud, además de las instalaciones de la comuna”, señaló.
Por ahora, el Gobierno ya envió una nota a ELFA anunciando la intervención de la empresa, y en los próximos días los ejecutivos harán llegar su respuesta.