El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) denunció este miércoles que alrededor de unos 3.000 niños se encuentran reclutados como soldados y combatientes en la región autónoma del sur de Sudán.
La denuncia fue hecha por Frank Marita, director de Unicef para las provincias de Bahar Al Ghazal y Warrab, ubicadas en el sur de este país africano.
El funcionario de Naciones Unidas informó que esos niños son usados como soldados en el Ejército regular de esa región y como combatientes del Ejército Popular de Liberación de Sudán (EPLS) y de otras milicias del sur.
Marita reiteró que el gobierno de esa región afronta la responsabilidad de desarmar a esos niños dentro de lo estipulado en el acuerdo de paz suscrito entre el ejecutivo central de Jartum y el EPLS, en enero del año 2005, el mismo que puso final a más de 20 años de guerra civil en el sur.
En ese sentido, el representante de la Unicef instó a las autoridades reinsertar a esos menores en la sociedad civil.
Según las investigaciones publicadas anteriormente por otros organismos internacionales que trabajan en la zona, la mayoría de los menores que engrosan las milicias han sido arrebatados de forma violenta de sus familias.
Una vez reclutados, los niños son entrenados en el manejo de armamento pesado o simplemente utilizados como ayudantes de los soldados más adultos.
En ese sentido, Frank Marita recordó que el desarme de los niños fue recomendado en una reunión entre los responsables del sur y organizaciones civiles, que fue celebrada la semana pasada en la ciudad de Juba, la capital de esa zona autónoma.
Por otra parte, el representante de Naciones Unidas en Sudán, Freid Baby, elogió la colaboración que se ha dado entre el Ejército del sur, el EPLS y las Naciones Unidas en el cumplimiento del protocolo de las medidas de seguridad y militares estipuladas en el acuerdo firmado el 2005.
Recordó que en virtud de ese tratado se logró replegar un 85 por ciento de las tropas gubernamentales del gobierno central de ese país. Jartum (Sudán), EFE
HISTORIA
Inicio • La guerra civil en el sur de Sudán se inició en 1983 cuando el régimen de Jartum impuso la ley islámica. Entonces, milicias cristianas y animistas desataron la lucha por la separación.
Víctimas • Hasta la firma de la paz, el año 2005, al menos unas dos millones de personas perdieron la vida debido a ese conflicto bélico.