Luego de que el transporte público inició un paro de 48 horas con bloqueo de vías, la Alcaldía y la Policía de Cochabamba se comprometieron, finalmente, a aplicar la ordenanza que impide el ingreso de los choferes del sector libre a ciertas áreas de la urbe.
La solución llegó ayer cerca del mediodía y luego de cuatro horas de paro contundente, que además bloqueó todos los puentes estratégicos para el tránsito.
El perjuicio para miles de personas de la ciudad y de las afueras fue evidente. Desde las 8.00, la gente se vio obligada a tomar distintas iniciativas para llegar a su trabajo, mientras muchos estudiantes se enteraban en el camino que las clases se suspendieron.
Según el alcalde Gonzalo Terceros, la comuna y la Policía tomarán acciones para proteger la labor del transporte federado, afectado por el ingreso de choferes libres e interprovinciales en sus rutas. El conflicto data del 2006 e incluso provocó enfrentamiento, y como primera medida de solución se promulgó una ordenanza que “se cumplió a medias”, según declaró el dirigente de los federados, édgar Zurita.
Ante los hechos, Terceros señaló que “se va a desplegar una unidad especializada para ejercer mejor control” y agregó que parte de la solución es un plan para que algunas líneas del transporte libre sean absorbidas por los federados, que aceptaron que no pueden cubrir todas las rutas.
A Terceros le quedan otros temas pendientes de solución. Durante el resto de la tarde trabajó para aplacar la crisis de gestión en su municipio, donde los trabajadores de Obras Públicas exigen, con una huelga de hambre, la destitución del oficial mayor Técnico, Hernán Orellana, a quien el Alcalde le dio ayer todo respaldo. Redacción Cochabamba