El sueño español acaba hoy con dramas y familias rotas Alrededor de 1.200 pasajeros del LAB perdieron la oportunidad de reunirse con sus familiares en España porque se suspendieron los vuelos. Los dramas familiares se vivieron en Cochabamba, Santa Cruz y Madrid.
A pocas horas de que entre en vigencia la visa a Europa, en los aeropuertos de Cochabamba y Santa Cruz se vivieron diversos dramas humanos, cuando alrededor de 1.200 bolivianos vieron esfumarse con impotencia su esperanza de viajar a España, por la inesperada suspensión de los vuelos del Lloyd Aéreo Boliviano (LAB), y así reunirse con sus familiares.
Con el caos en las dos terminales aeroportuarias quedó al descubierto la desesperación de centenares de bolivianos por buscar trabajo en el exterior. La cuenta regresiva para el cierre de la frontera europea para los bolivianos sin visa empezó el 7 de agosto del 2006, cuando la vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández, anunció la vigencia del visado desde el 1 de abril del 2007.
A partir de entonces creció la demanda de pasaportes en Migración de Bolivia, hasta llegar a agotar su stock de libretas de este documento en octubre. Luego se impuso un racionamiento en la entrega del pasaporte hasta principios de este año, con las consiguientes denuncias de corrupción en esas dependencias del Estado.
Ahora, con la suspensión de los vuelos a España por parte del LAB, el caos de los bolivianos no sólo se dio en el país, sino también en el aeropuerto de Barajas, Madrid, donde más de 900 personas, según el fiscal de distrito de Santa Cruz, Jaime Soliz, esperan el avión de esta línea para venir al país.
“Lo lamentamos porque habían niños que estaban viajando solos a España a encontrarse con sus padres y no tenían alimentación. No tuvieron la menor consideración con ellos. Los ejecutivos del LAB pidieron que aumente el aire acondicionado”, dijo Soliz a radio Erbol.
Otro drama lo vivió Rafael Panoso, quien se quedó en Cochabamba, boleto en mano, junto a su hijo de cinco años. Él, que ya obtuvo su residencia en España, vino a recoger a su niño antes de que se exija la visa, pero ahora tendrá que dejarlo nuevamente al cuidado de su abuelo.
Otro caso es el de Delia, quien junto a su esposo y cuatro hijos invirtieron alrededor de $us 11 mil para viajar a España, pero ahora tendrán que resignarse a quedarse en el país.
Los dramas en el exterior también son varios. Uno que tuvo amplia repercusión en España es el de los 86 bolivianos que aún viajan en el crucero Sinfonía. Ellos fueron rechazados en los puertos españoles de Tenerife, Cádiz y Valencia. Ellos tienen prevista su llegada hoy a Génova.
Jerson Bustamante, un familiar de entre 11 ó 12 bolivianos de los 86, que los esperaba en el puerto de Cádiz, cuenta cómo se apenó cuando sintió a sus familiares cerca de él y luego éstos se fueron. “Se da cuenta lo que hemos estado sufriendo los que estábamos ahí; ver a nuestros parientes a unos cuantos metros frente a frente y que se nos vayan. Es una pena”, declaró a este diario desde España. Indicó que invirtieron $us 3.650 en el pasaje de cada uno de sus parientes.
El drama también se vive en Madrid, donde según la agencia EFE Ana Rivas esperaba el avión del LAB para volver a Bolivia por 10 días, después de tres años, para pasar su vacación. Ella aumentó 120 euros para coger AeroSur y no tiene asegurado su retorno.
Otro caso es el de Toribia y Yovana, quienes debían volver el domingo 25 de sus vacaciones, pero ahora esperan abordar otro avión para regresar a Bolivia.
En Madrid, 400 bolivianos que llegaron ayer en AeroSur expresaron su “alivio” por su ingreso.
Esta problemática del LAB hizo que en Cochabamba los pasajeros se declararan en huelga de hambre y anunciaran que tomarán la pista del aeropuerto. En Santa Cruz, algunos se resignaron a no viajar, pero ahora exigen por la vía judicial la devolución del costo de sus pasajes, que llegaría incluso a los $us 1.400.
“Lamentamos porque habían niños que estaban viajando solos a España a encontrarse con sus padres”, afirmó el fiscal Jaime Soliz.
“Se da cuenta lo que hemos sufrido los que estábamos ahí; ver a nuestros parientes a unos metros y que se vayan”. Jerson Bustamante
Historias de migrantes
Quedamos en la quiebra
Delia, madre de familia de 48 años. “He pagado 11 mil dólares por los boletos de mis cuatro hijas, mi esposo y yo. Ese dinero lo conseguimos apenas; ésta era nuestra última oportunidad de viajar a España para reunirnos con mi otra hija que está allá hace años. El lunes llegamos por el LAB a Santa Cruz con la promesa de que abordaríamos, pero estuvimos tres días allá sin comer y durmiendo en el piso. Luego se nos anunció que se había habilitado un vuelo y nos pidieron a 100 dólares más por cada pasajero, ese vuelo nunca salió, el Gobierno debe intervenir. Cómo puede ser que se estafe de esta forma a la gente, nos hemos quedado en la quiebra, alguien debe darnos una solución o, de lo contrario, aquí habrá violencia”.
Mi boleto fue revendido
Ivonne Apaza, 27 años. “Tenía que viajar el 21 de marzo por el LAB. Al momento de abordar, me dijeron que mi boleto había sido revendido; no entiendo cómo esta empresa puede vender un mismo espacio dos veces; eso es un delito. Yo vivo en España desde hace algunos años, tengo residencia. Trabajo como empleada doméstica, allá gano 650 euros más 130 que mis patrones pagan por mi seguro médico. Llegué a Bolivia de visita, pero debo estar en Madrid porque tengo un contrato de trabajo que cumplir el 1 de abril; si no llego perderé mi empleo. Estoy en una situación donde nadie me responde por el dinero del pasaje. Necesitamos que alguien nos dé respuestas, nadie intercede por nosotros, ¿dónde están las autoridades?”.