El presidente de Ecuador, Rafael Correa, comenzó a promocionar la consulta popular del 15 de abril sobre una Constituyente a espaldas de un Congreso paralizado por una pugna de poderes, y denunciando una campaña sucia y millonaria contra el plebiscito por parte de la oposición, informó desde Quito la AFP.
El Tribunal Supremo Electoral dio luz verde a la difusión del plebiscito que ha desatado una intensa pugna que enfrenta al Congreso, el Ejecutivo y el Tribunal Constitucional.
Sin embrago, la agencia EFE informó de que el presidente del Parlamento ecuatoriano, Jorge Cevallos, analiza la posibilidad de suspender las actividades del Congreso hasta que el Tribunal Constitucional resuelva el caso de los 57 diputados destituidos.