La crítica situación en Irak vive esta semana un recrudecimiento global de la violencia, que ayer se ha cobrado la vida de al menos 121 personas en distintos atentados cometidos en Bagdad y en ciudades cercanas a la capital.
En el atentado más sangriento, al menos 60 personas murieron y otras 25 quedaron heridas después de que un suicida detonase el cinturón de explosivos que llevaba en un mercado del barrio de El Shaab, en Bagdad.
Sin embargo, las autoridades no descartan que el número de víctimas mortales aumente, porque el suicida se mató en medio de una muchedumbre de este barrio predominantemente chií.
También chiíes fueron las víctimas de una cadena de atentados con cuatro coches bomba en la de Al Jalis. Bagdad, EFE