La Secretaría de Derechos Humanos de Argentina reclamó a un tribunal de apelaciones la liberación del boliviano Irineo Mora Sandi, preso desde hace un año “en violación a sus derechos fundamentales” por tenencia nada más que de hojas de coca.
La apelación destaca que la tenencia y consumo de hojas de coca es legal en Argentina por respeto a la cultura y la tradición “milenaria” del coqueo entre los aborígenes del noroeste del país y de la vecina Bolivia.
En vista de esa apelación, presentada el martes con el respaldo de la defensoría del Servicio Penitenciario, Mora Sandi levantó una huelga de hambre que cumplió durante 34 días.
El diario Página 12 de Buenos Aires subrayó ayer que Mora Sandi y su esposa embarazada sufrieron apremios ilegales y robo de parte de los policías que allanaron el domicilio del matrimonio en la ciudad de Lomas de Zamora, vecina a Buenos Aires, el 30 de marzo de 2006.
También puso de relieve que el juez a cargo del caso tomó declaración a Mora Sandi “de espaldas, sin permitirle mirarlo”, entre otros abusos que son citados en la apelación oficial para que libere al boliviano.
El juez Carlos Ferreiro acusa a Mora Sandi de “guarda de materia prima utilizable para la producción de estupefacientes” (cocaína). Pero la apelación de la Secretaría de DDHH subraya que el acusado no tenía en su poder los precursores químicos necesarios para fabricar cocaína.
Además, pone de relieve que Mora Sandi no tiene antecedentes penales y “goza de buen concepto” entre sus vecinos, por lo que su detención es “una violación de los derechos fundamentales de las personas”.
Ramón Escobar, el abogado de Mora Sandi, declaró que el juez adujo que las hojas de coca incautadas “no se hallaban en estado natural por estar prensadas, pero en realidad estaban empaquetadas, como se las vende habitualmente en cualquier mercado de Jujuy”, provincia argentina limítrofe con Bolivia.
Dijo que el magistrado tomó declaración a Mora Sandi “de espaldas”, quien denunció los abusos sufridos a manos de los policías, “que le pusieron una granada, le robaron y le exigieron plata” para liberarlo.
“A Irineo lo dejaron preso porque la familia no pudo juntar la plata, hasta le sacaron un anillito de oro de su madre: le dejaron un recibo sin sellos ni firma”, aseguró Escobar. Buenos Aires, EFE