Desde un celular hasta una nave espacial requieren de este oro negro, recurso escaso para las empresas de alta tecnología.
Redacción Fotos: Facultad de Geología de la UMSA
Comunicarse a través de un celular, usar internet o enviar una nave al espacio exterior sería casi imposible sin el coltán. El mineral, cuyo nombre completo es columbita tantalina, es tan desconocido por el ciudadano como codiciado por las empresas multinacionales de alta tecnología.
El oro, el petróleo o el agua son comparables con la relevancia que ha adquirido esta piedra de elevada resistencia al calor y propiedades eléctricas. La prueba: cuatro millones de muertos en el conflicto llamado ´la guerra mundial de África´, en el territorio centroafricano de la República Democrática del Congo (RDC), de donde sale el 80 por ciento del coltán en el mundo, según la web de Afrol.
Las consolas de videojuegos, los reproductores de DVD y la alta tecnología en general llevan un componente llamado condensador electrónico de tántalo, sustancia que se extrae de la tantalina. Australia, Brasil, Tailandia, Etiopía y Nigeria también exportan el oro negro, pero en menor proporción.
Algunas compañías optan, con razones éticas, por obtener de estos mercados el mineral debido a las dramáticas consecuencias humanas, ecológicas y sociales que provoca el contrabando de coltán en la RDC. Uno de los motivos de este auge fue el incremento del precio de la roca, de 45 dólares por kilo en 1990 a 700 en 2000, aunque más tarde se estabilizó en 300.
La necesidad de coltán llegó hasta tal punto que la japonesa Sony tuvo que retrasar la presentación en 2000 de la Play Station 2. Según la Asociación de Mineros de Bolivia, este país extrae cantidades muy escasas de coltán mezclado con otros minerales, por lo que su comercialización no es rentable.
¿Existen alternativas al coltán? Las aplicaciones del cobre son similares, sin embargo, los cables pierden mucha energía en la conducción. El mineral africano, cuya obtención y limpieza además de ser más sencilla y barata, consigue alargar la duración de las baterías. También está el litio, pero el monopolio de su tratamiento por parte de dos empresas, sube el precio. Con todo ello, no parece que el avance tecnológico se resarza ante la escasez de recursos naturales.
La guerra
En 1998 se inició una guerra civil en la RDC. Recelos étnicos incendiados por intereses económicos enraizados en el control de los minerales desencadenaron enfrentamientos dentro y fuera de las fronteras del país africano por parte de facciones armadas, muchas veces financiadas por las propias multinacionales, según el informe sobre la explotación ilegal de recursos naturales en la RDC de la ONU (octubre de 2002). Muchas familias antes dedicadas a la agricultura, fueron desplazadas o forzadas a extraer el mineral. A pesar de la firma del tratado de paz en 2003, hoy la población congoleña sigue sufriendo la violencia de grupos armados. Una de las principales explotaciones se halla en el Parque Nacional de Kahuzi Biega, reserva de gorilas que han sido parcialmente masacrados.