Hasta que el cuerpo aguante. No sólo es el nombre de una canción, es también la filosofía de la chuquisaqueña Amalia Calvo Villarroel, de 31 años, de los cuales 17 los dedicó al voleibol. Su paso por la selección y los mejores equipos del país describen a una de las mejores jugadoras del deporte de la red alta. Su nombre es sinónimo de voley en la Capital por la tradición familiar.
¿El título que consiguió Univalle refleja el nivel de Sucre?
Sí, en estos últimos años demostramos que estamos en los primeros lugares.
¿Existe hegemonía de la Capital respecto a otras ciudades?
Desde hace cinco o seis años que logramos estos resultados, que son fruto del trabajo.
¿Cómo se está trabajando actualmente en las divisiones menores de su Asociación?
Creo que el nivel en menores bajó bastante, la mala organización de las autoridades de la Asociación de Sucre está provocando el desnivel. Ellos no se preocupan en entrenar a las nuevas figuras a las que se les debe respaldar con todo.
¿Y existen figuras nuevas?
Sí, una de ellas es Luzángela García. Samira Sivila es otra de las más destacadas; no conozco a las demás, pero sé que la nueva generación podrá dar pelea en los futuros campeonatos.
Eso significa que existe un semillero en su asociación...
No, lo que sucede en Sucre es preocupante, porque no existe una planificación para que salgan más figuras que Luzángela y Samira.
¿Cómo logró ser una de las mejores del voleibol boliviano?
Fue por la constancia y sobre todo por el respaldo de mi familia, pues mi padre y mis hermanos practican este deporte.
¿De qué manera le apoyaron en su familia?
Mi padre jugó voley y básquet e integró además la selección. Mi madre también era una destacada jugadora de baloncesto. Mis hermanos fueron otros guías.
¿Cómo fueron sus inicios?
Empecé en el club Magisterio, cuando mi hermana mayor estaba a cargo. Al principio el voley no me gustaba, ella me llevaba a los partidos de su asociación para salvar el W.O. Empecé a jugar a los 14 años y de ese tiempo el voley es mi vida.
¿Qué logró con este deporte?
Conseguí títulos y honores en el país y también fuera de él. Estoy satisfecha, porque viajé y representé a Bolivia en el exterior.
¿Cómo es su vida cotidiana?
Soy egresada de la carrera de Auditoría de Sistemas de la Universidad Boliviana de Informática. Pero, por el momento no me dedico a mi profesión.
¿Quiénes fueron sus mentores?
Empecé a practicar con Isidoro García y mi padre, Rafael Calvo. A ellos les debo gran parte de mi formación y de la técnica que tengo en este momento.
¿Ellos siguen trabajando en la formación de talentos?
Sí, por ejemplo mi padre todavía entrena a los equipos donde juegan mis hermanos.
¿Qué títulos posee?
Salí campeón nacional con Católica de La Paz el 2001 y también con Dínamo.
¿Qué significado tiene el club Dínamo en su carrera?
Es un equipo formado por amigas y también mi familia. Se mantuvo hasta donde pudo, porque se debe tener dinero para traer refuerzos. El año pasado nos retiramos de la Liga.
¿Cómo fue su paso por la selección boliviana?
Integré las selecciones menores, juveniles y también la mayor. Pero mi gran sueño es despedirme jugando con Bolivia voleibol de playa.
¿Qué papel desempeña el voleibol de playa en su vida?
El voleibol me dio muchas satisfacciones; crecí ahí, pero ahora me llena mucho más el voleibol de playa.
¿Se puso un límite para ponerle fin a su carrera?
Llevo 17 años en este deporte, seguiré mientras pueda y Dios me dé vida. El voleibol es una parte importante en mi vida, seguiré jugando hasta que mi cuerpo no dé y por eso me entreno dos horas diarias para mantenerme físicamente. El voley no sólo es deporte, es salud.
El Perfil
Nombre: Amalia Calvo Villarroel.
Lugar y fecha de nacimiento: 19 de diciembre de 1975.
Familia: Rafael y Marina (padres), Luis, María, Juan, Rafael y Daniel (hermanos).