El papa Benedicto XVI comenzó ayer los ritos de la Semana Santa con la tradicional Misa Crismal, donde se bendicen los óleos, y la ceremonia de la Última Cena, en la que el Pontífice lavó los pies a 12 hombres, como la tradición cristiana indica que hizo Jesús con sus apóstoles.
Con la Misa Crismal, el Vaticano ha dado comienzo ayer a las conmemoraciones de la pasión y resurrección de Cristo, el llamado Triduo Pascual, culminación del año litúrgico para la Iglesia Católica.
Por la mañana, Benedicto XVI celebró la Misa Crismal, en la que bendijo el óleo de los catecúmenos, el de los enfermos y el Crisma (aceite y bálsamos mezclados), que le fueron presentados en tres grandes jarras de plata y serán utilizados durante los ritos de esta Semana Santa.
Esta ceremonia está especialmente dirigida a los sacerdotes, que renuevan sus votos de pobreza, castidad y obediencia.
Por ese motivo, el Papa dedicó la homilía al significado del sacerdocio y, en concreto, este año hizo hincapié en el simbolismo de la ropa utilizada durante la liturgia, como el amito, la camisa, la estola y la casulla.
Y a ellos se dirigió en la homilía cuando dijo: "Al aproximarnos a la liturgia para actuar en la persona de Cristo nos damos cuenta de cuán lejos estamos de él; de cuánta suciedad existe en nuestra vida". Una homilía que invitaba a la pureza de los sacerdotes, al igual que significa "limpieza" para los católicos el gesto del lavado de los pies, que realizó Benedicto XVI por la tarde en la celebración del Jueves Santo.
Durante la ceremonia que recuerda la Última Cena, y que se efectuó en la basílica de San Juan de Letrán, Benedicto XVI derramó agua sobre los pies descalzos de 12 laicos, como la tradición cristiana indica que hizo Jesús con sus apóstoles. La homilía del jueves se convirtió en un análisis de la Biblia cuando indicó que "existe una aparente contradicción" sobre la fecha exacta de la Última Cena entre el evangelio de Juan y los de Marcos, Mateo y Lucas.
Por otra parte, la agencia AP #informó que en su primer libro como pontífice, Benedicto XVI criticó el "saqueo" espiritual y material en África por parte de los ricos. "Si lo aplicamos al mundo globalizado, vemos cómo nos preocupan las poblaciones de África que han sido despojadas y saqueadas", escribió en un fragmento. Ciudad del Vaticano, EFE