El Departamento de Estado dijo ayer que el gobierno de Evo Morales "generalmente respeta" los derechos humanos, pero aún seguían dándose problemas, por lo que Estados Unidos ha trabajado en Bolivia el año pasado en "la promoción de la democracia y la estabilidad política y social".
La participación estadounidense estuvo orientada a asegurar que "las fuerzas de seguridad respeten los derechos humanos" y cooperar con las investigaciones y procedimientos judiciales correspondientes, dijo en su informe anual sobre lo que el Gobierno estadounidense ha hecho en el mundo en ese campo el 2006.
El informe, el quinto que elabora el Departamento de Estado y complementa el informe anual sobre prácticas de los derechos humanos, afirmó que, pese a todo, con Morales todavía "seguían dándose problemas en algunas áreas".
Mencionó entre ellos "los abusos de las fuerzas de seguridad, que causaron varias muertes; precarias condiciones penitenciarias; arrestos arbitrarios; amenazas a las libertades civiles, incluido el derecho a juicio justo y público y las libertades de prensa y religión; corrupción y falta de transparencia en el gobierno; discriminación por género y raza; trata de personas; trabajo infantil; y condiciones brutales de trabajo en la minería”. Washington, AP