La Procuraduría General de la República (PGR) anunció ayer la detención de cinco integrantes de una célula del Cartel del Golfo que traficaba a EEUU droga, armas y personas, en medio de una escalada de violencia y ejecuciones en varios estados del país.
El subprocurador de Delincuencia Organizada de la PGR, Noé Ramírez, informó de que las detenciones se registraron en Reynosa, Tamaulipas, ciudad fronteriza con McCallen, Texas.
Fue detenido Juan Óscar Garza Azuara, alias El Barbas, junto con otros cuatro miembros de la que se considera una de las más importantes del Cartel del Golfo. Garza, quien se hacía pasar como empresario, es visto como el operador de la célula “dedicada al lavado de dinero, tráfico de drogas, armas y personas”, aseguró Ramírez de la PGR.
Además de El Barbas fueron aprehendidos su hermano Josué Garza; su hermana Cantalicia Garza, encargada de operaciones financieras del grupo; su pareja sentimental Mayra Pedraza Sánchez, y Jaime Núñez Mendoza.
Los tres hombres tienen antecedentes criminales en EEUU por posesión de drogas. La célula extorsionaba a comerciantes de Reynosa y a quienes se negaban a pagar amenazaba de muerte y obligada a cerrar sus negocios.
“El cambio de giro de El Barbas de narcotraficante a empresario exitoso se debe a la protección de los Zetas”, señaló.
Los Zetas es el grupo de sicarios al servicio del Cartel del Golfo, en el que participan ex militares de fuerzas especiales y que ha sido señalado como responsable de decenas de ejecuciones a lo largo y ancho del país.
Mientras, más de 100 policías estatales permanecen detenidos para investigar sus posibles nexos con el crimen en Nuevo León, estado al norte del país que en semanas recientes se ha convertido en escenario de asesinatos ligados al tráfico de drogas.
La violencia se ha traducido en ejecuciones. Entre el fin de semana y el lunes fueron jornadas violentas con más de 20 asesinatos, algunos de ellos acompañados de supuestos narcomensajes.
Recuentos periodísticos señalan que en lo que va del 2007 han sido ejecutadas más de 700 personas en todo México. México, AP