La historia de un estudiante peruano conmueve en EEUU Latinos • Se confirmó que dos personas de origen latino murieron en la matanza que protagonizó el lunes el estudiante surcoreano de 23 años.
El dolor del padre • Flavio Pérez, el padre del peruano que murió en la matanza en EEUU, responde a la prensa en Lima.
Armando Morales Luján Corresponsal de La Razón en Washington DC
Un desgarrador testimonio ofreció a una emisora local en Washington Betty Cueva, madre del estudiante peruano Daniel Pérez Cueva, quien murió asesinado, junto a otros 31 universitarios, en el tiroteo del lunes en la Universidad Virginia Tech en la localidad de Blacksburg, Virginia, a unos 434 kilómetros de la capital estadounidense.
Betty Cueva contó que su hijo era un joven muy sano y muy sacrificado. Primero vino de Miami y luego pudo ingresar al Northem Virginia Community College (NOVA). Luego se propuso estudiar en el Virginia Tech, una de las mejores universidades de Virginia y lo consiguió.
Se fijaba metas y las cumplía, dijo con llanto en los ojos durante un testimonio que causó congoja y consternación en la comunidad inmigrante en el área metropolitana de Washington, que ha sentido como un fuerte shock tras los trágicos incidentes en la Universidad técnica de Virginia donde hay varios bolivianos como estudiantes.
“Era como todo joven. Le gustaba cantar y divertirse, pero cuando estudiaba lo hacía muy fuerte. Además, para ayudarse con sus estudios él trabajaba porque era técnico nacional en farmacias”, contó la mamá de este joven universitario de 21 años que cursaba con eficiencia su segundo año de la carrera de Relaciones Internacionales.
Mis hijos son todo para mí, decía la madre que rompía en llanto. Desde Perú, el papá de Daniel se enteró de la trágica muerte de su hijo y está a la espera de una notificación de las autoridades diplomáticas de su país, quienes están gestionando la visa humanitaria para que junto a algunos familiares puedan viajar a EEUU para el sepelio.
Las legaciones diplomáticas peruanas se enteraron de la dolorosa información y se pusieron en contacto con los familiares del joven peruano. La mamá de Daniel Pérez Cueva vive en Woodbridge, una localidad con masiva presencia hispana.
Manuel Talavera, ex cónsul de Perú en Washington y actual jefe de cancillería de la Embajada de Perú, informó que el cónsul peruano Fernando Quiroz se trasladó hasta la Universidad Virginia Tech para acompañar a los familiares afectados y asistir a la ceremonia religiosa en el campus universitario, de la que participó el presidente de EEUU, George W. Bush, quien recordó a las víctimas del tiroteo protagonizado por un estudiante de 23 años de origen surcoreano, Cho Seung-Hui.
“Lo primero que hicimos, dijo Talavera, fue tratar de reconocer el cadáver y dar todas las facilidades a los parientes de los afectados. Felizmente, ya se consiguió la visa para que el papá de Daniel venga a este país. También se harán las gestiones para que el cadáver, si así lo quieren, sea trasladado hasta Perú”.
Perú ha sido un país víctima de violencia y nosotros sabemos que esos incidentes son muy dolorosos y por ello expresamos nuestra solidaridad con este país y en particular con los familiares afectados, dijo el diplomático peruano.
El otro latinoamericano que murió a consecuencia de los tiroteos en la Universidad Virginia Tech es el puertorriqueño Juan Ramón Ortiz Ortiz, de 26 años, quien cursaba su primer año de maestría en ingeniería.
Liselle Vega Cortés, esposa del puertorriqueño y quien también es estudiante de posgrado en ingeniería en la misma universidad, afirmó que la Policía le comunicó la muerte de su pareja.
Vega Cortés, quien al igual que la señora Cueva está en Blacksburg, sostuvo: “Aún no estoy en condiciones de hablar con periodistas”, pero adelantó que realizará gestiones para llevar a su esposo a Puerto Rico donde será el sepelio de Juan Ramón.
Los bolivianos, preocupados
Varios padres bolivianos que tienen hijos en Virginia Tech expresaron preocupación por lo ocurrido en Blacksburg, donde queda la casa de estudios.
La supervisora de las escuelas públicas de Arlington, Emma Violand, de donde van muchos estudiantes a Virginia Tech, dijo que los padres pensaban que era un lugar muy seguro donde podían dejar que sus hijos estudien.
Sin embargo, lamento ahora pensar cómo puede un joven actuar con tanta frialdad y matar a tanta gente.
Los padres bolivianos han quedado muy angustiados y los estudiantes están quedando traumados. Será muy difícil volver a la tranquilidad.
“A nivel de inmigrantes nos afecta porque un inmigrante es el causante de esta masacre. Muchas veces esto refuerza el sentimiento antiinmigrante que estamos viviendo en la actualidad”, reflexionó la supervisora. Washington, La Razón