Los bolivianos ven el futuro con esperanza, consideran que los recursos naturales son de todos los bolivianos y, desde la interculturalidad, creen que la Asamblea Constituyente es la vía para el nuevo pacto social, según establece el Informe de Desarrollo Humano 2007 divulgado ayer por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
El documento, que busca "desmontar" algunas creencias que ven a Bolivia como un Estado fallido, conflictivo y polarizado, no sólo refleja el apoyo de los habitantes (90%) a la democracia (con participación y control social), sino que revela la existencia de un poder dual, conde los movimientos sociales le disputan autoridad al Estado y, en determinadas circunstancias, lo suplen. O en palabras de George Gray, uno de los coordinadores del informe, existe un estado con "huecos", los cuales son llenados por la sociedad civil.
Este poder dual, según el presidente a.i., álvaro García Linera, se traducirá en un futuro "colectivismo", como la nueva forma de tomar decisiones.
Según el estudio, que refleja los imaginarios (es decir el conjunto de creencias y expectativas de largo plazo), el 72% de la gente ve el futuro con optimismo. Hay una inclinación favorable al cambio, pero con estabilidad, concertación y certidumbre, con la idea de "dialogar hasta las últimas consecuencias", dijo José Luis Exeni, uno de los investigadores.
El 84% considera que los recursos naturales son de los bolivianos. La discusión es hoy cómo se los distribuye mejor en una economía de base ancha. Otro dato: el 74% observa una Bolivia con identidades múltiples (no sólo colla, camba, chapaco, aymara, quechua, guaraní, mestizo o blanco), sino boliviano, dijo Antonio Molpeceres, del PNUD, quien observó la existencia de otras visiones que "dividen y polarizan".