La familia del perpetrador de los tiroteos en la Universidad Virginia Tech expresó ayer a The Associated Press que ellos se sienten “desesperanzados, indefensos y perdidos”, y que “nunca podrían haberse imaginado que él fuera capaz de tanta violencia”.
“Hizo llorar al mundo. Estamos viviendo una pesadilla”, afirmó un comunicado emitido por la hermana de Cho, Sun-Kyung Cho, de parte de la familia. Fue el primer comentario público de los Cho desde que el estudiante de 23 años matara a 32 personas antes de suicidarse el lunes.
La familia se acercó al abogado Wade Smith, de Raleigh, Carolina del Norte, quien proporcionó el comunicado a AP. Smith dijo que la familia no contestaría ninguna pregunta.
“Nuestra familia siente muchísimo las acciones innombrables de mi hermano. Es una terrible tragedia para todos nosotros”, expresó Sun-Kyung Cho, quien trabaja como contratista para una oficina del Departamento de Estado que supervisa ayuda estadounidense para Irak.
“Oramos por sus familias y seres queridos, quienes están sufriendo una pena tan profunda. Y rezamos por quienes resultaron heridos y por aquellos cuyas vidas cambiaron por siempre por lo que presenciaron o experimentaron”, añadió. “Cada una de estas personas tenía tanto amor, talento y dones para dar, y sus vidas fueron interrumpidas por un acto horrible, sin sentido”.
No queda claro dónde se encuentra la familia, pero las autoridades dicen que están bajo protección de la Policía.
“Nos sentimos humillados por esta oscuridad. Nos sentimos desesperanzados, indefensos y perdidos. Él fue alguien con quien crecí y a quien amé. Ahora me siento como si no hubiera conocido a esta persona”, expresó.
“Siempre hemos sido una familia de vínculos cercanos, pacífica y amorosa. Mi hermano era callado y reservado, pero a pesar de ello se esforzaba por acoplarse. Nunca hubiéramos podido imaginar que era capaz de tanta violencia”, indicó. Finalmente, mencionó que su familia cooperará totalmente con los investigadores. Blacksburg (EEUU), AP