La actitud que asumió la empresa de transporte interdepartamental El Dorado, después de que el accidente de uno de sus buses acabara con la vida de 34 personas y dejara heridas a 22, despertó sospechas en la Policía que ayer informó que la investigará.
La empresa deslindó ayer responsabilidades, según Bolivisión. Afirmó que controlan a sus conductores, pero ellos consumen bebidas en el camino. Dijo que se hará cargo de los gastos fúnebres.
El director de la Unidad Operativa de Tránsito, coronel Luis Butrón, señaló que la empresa sembró dudas porque “quiere hacer aparecer otro conductor que no figura en las listas y que aparece manejando la flota accidentada”. Los choferes que salieron a cargo de la flota desde Santa Cruz son Jaime Daza, quien falleció en el siniestro; y Adelio Aruquipa.
La empresa asegura que quien estaba dentro del bus era Marcelo Tarifa, que murió en el hecho y al que se le encontró 1,8 grados de alcohol en la sangre.
“Hay muchas cosas oscuras, Tarifa aparece como pasajero de la flota y luego dicen que era conductor. Hay imprecisiones”. Butrón agregó que los dueños de la empresa “están manipulando muchas cosas que no coinciden con la verdad”, por lo que, “se debe profundizar las investigaciones”. La empresa aseguró que tienen dos conductores para cada viaje.
Mientras, la aseguradora Credinform anunció ayer que se hará cargo del pago de las indemnizaciones y las curaciones de los afectados, suma que asciende a unos 160 mil dólares.
El gerente regional, Luis Alberto Flor, explicó que de comprobarse que el chofer en estado de ebriedad manejaba el bus siniestrado se solucionará el tema “en otra instancia”, lo que quiere decir que El Dorado deberá pagar los gastos de la aseguradora.
Ayer, siete personas fueron enterradas en el cementerio de Cochabamba, mientras que tres cuerpos arribaron en la noche a Santa Cruz tras que la empresa AeroSur habilitó dos vuelos solidarios para el traslado de heridos y fallecidos, uno de ellos a La Paz. Redacción Cochabamba